Más de 1.500 jóvenes participan del Rover Moot Nacional
Con la llegada de contingentes de todo el país, la ciudad vive uno de los mayores movimientos juveniles de los últimos años. Bajo el lema del servicio y el autodescubrimiento, jóvenes de entre 18 y 22 años transforman el paisaje local.
El pulso de la ciudad cambió drásticamente este fin de semana con el inicio del Campamento Nacional Rover Moot, el evento más significativo para la rama mayor del movimiento scout en Argentina.
Alrededor de 1.500 jóvenes arribaron a la costa bonaerense en una movilización federal que implicó el despliegue de más de 100 unidades de transporte.
Un inicio coordinado
Desde el pasado viernes, el flujo de micros fue incesante. Según explicó Sandra La Battaglia, directora del Distrito Scout Nº 4, la logística fue clave para el éxito del arranque: “Muchos grupos llegaron con anticipación para acomodarse tranquilos y no perderse ninguna actividad”, señaló.
El grueso de los participantes se concentró entre el viernes y el sábado, integrando a jóvenes provenientes incluso de los puntos más remotos del país.
Entre la aventura y el servicio comunitario
El cronograma del Rover Moot combina el contacto extremo con la naturaleza y el compromiso social. Las actividades se dividieron en dos grandes ejes:
- El Vivac: Una experiencia de campamento volante donde los jóvenes realizan caminatas y arman sus propios refugios para pasar la noche al aire libre, regresando luego a la base principal.
- Las Mingas Solidarias: Fieles al principio scout de «servir», los participantes se desplegaron en localidades como Costa Bonita, Arenas Verdes, Juan N. Fernández, Claraz y La Dulce. Allí, realizan tareas de pintura y reacondicionamiento en escuelas y plazas públicas.
El objetivo: «Que los chicos descubran algo»
Más allá de las tareas recreativas, el encuentro busca dejar una marca profunda en la identidad de los participantes. La Battaglia enfatizó que el propósito es que los jóvenes exploren sus intereses personales y futuras profesiones.
“Queremos que en este Rover Moot los chicos descubran algo. Que en este recorrido descubran si les interesa ser periodistas, artesanos, trabajadores de un oficio o cualquier otra cosa”, expresó la directora.
Para fomentar este crecimiento, el intercambio cultural es constante. Mientras los scouts brindan mano de obra solidaria, las comunidades locales ofrecen talleres sobre saberes tradicionales, como el trabajo de cuero en Juan N. Fernández o la elaboración de chacinados artesanales en Claraz.
Hacia el gran cierre
Aunque el sábado se realizaron aperturas simbólicas e informales en los distintos puntos de actividad, el movimiento scout ya se prepara para el evento principal.
El Campamento Nacional Rover Moot culminará con un gran acto de cierre el próximo 24 de enero, donde se espera que todos los contingentes se reúnan para celebrar la experiencia compartida antes de regresar a sus provincias de origen.
