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Deshidratación silenciosa

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Los riesgos de perder líquidos sin darse cuenta durante el verano

Especialistas advierten que la falta de sed no garantiza una buena hidratación. El color de la orina y el cansancio persistente son señales clave para evitar cuadros graves como el golpe de calor.

Durante los meses de altas temperaturas, el cuerpo humano se enfrenta a un desafío constante: la pérdida de líquidos a través del sudor y la respiración.

Este proceso ocurre incluso sin realizar actividad física intensa, lo que lleva a muchas personas a un estado de deshidratación leve pero sostenida que suele pasar inadvertida, afectando directamente el bienestar diario.

Según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, la clave para prevenir complicaciones severas reside en la detección temprana.

Síntomas como la orina de color oscuro, la sequedad bucal y el cansancio injustificado son alertas que el organismo envía antes de llegar a instancias críticas como el golpe de calor.

Grupos de riesgo y la «falsa» sensación de sed

El informe destaca que los niños, los adultos mayores y aquellas personas que trabajan al aire libre o en ambientes calurosos son los sectores más vulnerables. En estos casos, la percepción de la sed puede estar alterada o disminuida.

“La sed no siempre es un indicador confiable. Cuando aparece, muchas veces el cuerpo ya está deshidratado”, explicó la Dra. Carolina Arriva, médica especialista en Cardiología.

La profesional enfatizó la necesidad de convertir el consumo de agua en un hábito preventivo: “Es importante incorporar el hábito de tomar agua a lo largo del día, incluso sin sensación de sed”.

Recomendaciones para una hidratación segura

Para combatir esta «deshidratación silenciosa», los expertos sugieren una serie de pautas básicas:

  • Beber con frecuencia: No esperar a sentir sed para ingerir líquidos.
  • Monitoreo personal: Observar que la orina mantenga tonos claros.
  • Atención especial: Supervisar la ingesta de agua en niños y ancianos, quienes suelen percibir menos la necesidad de beber.
  • Calidad del agua: Se recomienda optar por aguas bajas en sodio para una hidratación segura y constante.

Al respecto, la Dra. Arriva concluyó que la elección del agua es fundamental: “Elegir un agua baja en sodio permite hidratarse de forma segura sin sumar un consumo innecesario de este mineral, sosteniendo el bienestar general durante toda la temporada estival”.

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