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Por Osvaldo Del Barba

En pocos días el mundo comenzó a cambiar de una manera que desconocíamos. Un elemento exógeno a la economía la puso en serios aprietos y le comenzó a generar una gran incertidumbre que día a día sigue aumentando. Ninguno de nosotros sabemos hasta dónde llegarán las consecuencias de la pandemia y por lo tanto su efecto sobre la economía.

Los mercados bursátiles se desploman por segundos y las empresas tienen serias dificultades por la gran restricción de la demanda, ordenada por cuestiones sanitarias.

Es bastante probable que al retomar la normalidad muchas cosas hayan cambiado en las formas de comercializar y en el comportamiento de los agentes económicos más algún otro cambio que hoy no podemos ni siquiera deducir.

Las empresas deberán ver como sortear estos cambios, aquellas que tengan una mayor capacidad de resiliencia (virtud de superar situaciones traumáticas para poder seguir adelante), se verán menos afectadas y hasta favorecidas por la falta de tal posibilidad de parte de sus competidores.

Quienes estén observando con un análisis crítico y no apocalíptico la situación que vivimos, también estarán re programando su actividad futura.

No creemos que sea aventurado decir que ya deben estar haciéndolo, porque la anticipación es una forma de innovación que gana mercados o los recupera en este caso.

La observación de lo que ocurre será, sin dudas, la base de las futuras estrategias empresariales.

Creemos, a pie juntillas, que se avecina un tiempo de creatividad para las compañías, aun los pequeños emprendimientos locales y, en general, toda actividad comercial.

En estos casos se recomienda abandonar el pensamiento lógico para diseñar una nueva estrategia sobre la base del pensamiento lateral, abandonando la certeza (que indudablemente no tenemos) y mutándola por la probabilidad del pensamiento creativo indicado.

Aunque parezca poco profesional debemos “soñar” una nueva empresa, sin aferrarnos a preconceptos, ya que es probable que muchas cosas, no solo las relaciones económicas, sufran cambios sustanciales.

Tampoco creemos que haya que cambiar todo o algo ya, sin saber aún las consecuencias de esta crisis, lo que si estamos convencidos es que hay que estar preparados con distintas alternativas posibles y donde la observación del día a día será el determinante de las acciones futuras.

Si nada cambia, habremos hecho un interesante ejercicio mental donde nos hayamos apartado de la seguridad de las “reglas” y permitido una mayor creatividad que nos saca del status quo tan limitante e inamovible para muchos empresarios.

Es el momento de analizar la Misión de cada emprendimiento, es decir su razón de ser y también es el momento de su modificación si fuera necesario. Es el momento de la Estrategia, de tener claro hacia dónde ir, y sobre todo como hacerlo.

Existe una remanida frase que dice que toda crisis puede ser una oportunidad. Quien logre esa mutación estará, sin dudas, en mejor posición.

Mencionamos el pensamiento lateral, creemos, más que nunca, que el pensamiento Aristotélico o racional que rige nuestras vidas, no nos servirá para adaptarnos al nuevo escenario, necesitamos salir de la rigidez que genera la seguridad lógica e ir al riesgo del pensamiento creativo.

Como decimos vulgarmente es necesario “abrir la cabeza”, permitirnos osadías mentales y sobre todo tener un espíritu de observación objetivo y despojado de todo “sentimentalismo”. Recomendamos leer a Ewdvard de Bono.

Les dejo algunos títulos del autor. Seis Sombreros para pensar; El pensamiento lateral; El Pensamiento creativo; El pensamiento práctico; Ideas para profesionales que piensan.

Quienes encuentren el nuevo camino a transitar deberían tener también una metodología que les permita transformar su estrategia en acción.

El modelo llamado Balanced Scorecard es una de las herramientas más utilizadas en el mundo en su nueva versión The Execution Premium.

No teman que el zapato les quede grande, estas herramientas son aplicables a unidades económicas muy pequeñas también, como a grandes empresas.

El negocio más pequeño local podría, sin dificultades, usar esta matriz, obviamente en la medida de su escala.

Quienes trabajen en encontrar un factor crítico de éxito, algo que diferencia su emprendimiento de los demás y lo diferencie agregándole valor a su producto o servicio llevarán las de ganar. El tiempo libre nos debería ayudar en este ejercicio.

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