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En el interior, los jefes comunales consideran que este rubro es «estratégico» para fomentar el mercado interno. Peluquerías y lavadores de autos, otros de los sectores que podría tener cambios.

Luego de que la Nación y la Provincia avalarán la posibilidad de una cuarentena administrada, más que nada en ciudades pequeñas y sin contagios, los diferentes municipios bonaerenses fueron elevando sus protocolos para permitir la liberación de más actividades.

Hay que recordar que la Casa Rosada habilitó 11 actividades como iniciativa propia e invitó a las comunas y a las provincias a sumarse: venta de mercadería ya elaborada de comercios minoristas, atención médica y odontológica programada, laboratorios de análisis clínicos y centros de diagnóstico por imagen, ópticas con sistema de turno previo, entre ellas.

Magdalena se sumó a las 11 excepciones y pidió por tres rubros más: lavaderos de autos -hay dos-, albañileria privada y peluquerías. El intendente Gonzaló Peluso ya mandó sus protocolos y espera la habiltación. En Dolores, en tanto, desde la gestión de Camilo Etchevarren elevaron un pedido por las ortopedias.

En Carlos Casares, Walter Torchio pidió ir «progresivamente liberando las actividades de oficios, como pintores, albañiles, plomeros, gasistas, electricista, y todo lo que tiene que ver con la construcción o la vivienda».

La idea es «salir del límites de el servicio de mantenimiento esencial e ir pasando a una apertura de este término sin limitación, es decir sea de mantenimiento de un servicio esencial o no que se pueda llevar delante con los protocolos sanitarios adecuados y dentro de los horarios permitidos», explicaron desde esa administración.

En la Cuarta Sección, las gestiones de Cambiemos se pusieron de acuerdo en enviar las solicitudes en conjunto. Sumarán, principalmente, todos los oficios relacionados a la construcción.

«A mí me pidieron mucho desde las peluquerías pero la verdad que me parece un rubro muy peligroso en este contexto», admitió un jefe comunal de esa zona en diálogo con INFOCIELO.

Martín Yeza, por su parte, en Pinamar, también buscará un permiso para la construcción porque «es un sector estratégico» que «inyecta riqueza en la ciudad».

En La Plata, Julio Garro elevó «un protocolo de entrega segura a domicilio para que los comerciantes y el personal que se aboque a estas tareas cumpla con medidas de auto protección a los fines de evitar situaciones de contagio del COVID-19».

En Chascomús también esperaban la aprobación para empezar con deliverys varios con «horario reducido». En los pagos de Javier «Chapa» Gastón también los contadores y otros «profisiones independientes» buscar el visto bueno.

En Laprida, Pablo Torres avanzó conn tres requerimientos: la posibilidad de trabajo de todos los comercios en modo delivery y con las persianas bajas, el lavado artesanal de vehículos, y las peluquerías, las cuales funcionarían con turnos, estrictas normas de seguridad y de 12:00 a 17:00