Sharing is caring!

Por Horacio Castelli

La Usina Popular Cooperativa que luego se denominó “Sebastián de María” en homenaje a quién luchó fervientemente contra los excesos de la Ítalo-Argentina; fue creada para defender a los ciudadanos de la tiranía de una empresa que solo pensaba en sus ganancias.

Hoy y desde hace varias décadas, las autoridades que han manejado la entidad cooperativa se han olvidado de los motivos fundacionales y la han convertido en una empresa privada y con el objetivo de pagar favores políticos, provocando las mismas injusticias que producía la empresa privada.

Lo que hoy está ocurriendo con la UPC es una afrenta a Sebastián de María y a todos los necochenses que pelearon durante años en contra de las injusticias del mercado.

Las cooperativas fueron creadas para que entre todos nos defendamos de los excesos de empresas que solo buscan un beneficio económico sin importar los costos sociales.

La manera en que se maneja actualmente la entidad la aleja cada vez más de ese objetivo central y único de su existencia.

Ante los tarifazos producidos y permitidos por los gobiernos, nacional y provincial en lugar de defender a sus asociados, las autoridades de la cooperativa se pusieron del lado del gobierno al que pertenecen, y dejaron de lado su deber de defender a los asociados.

Es indudable que no se puede estar de los dos lados del mostrador. O se es cooperativista o se definen como políticos e integrantes de una fuerza política.

El Veneguismo conduce la entidad desde hace 15 años a través de sus diferentes expresiones políticas, siendo la actual el Partido Fe.

Esta agrupación política integra la alianza Cambiemos y decidió apoyar todas sus medidas aún aquellas que van en contra de los asociados de la UPC.

Están en todo su derecho de hacerlo, pero no sin antes renunciar a los cargos administrativos en la Usina a la cuál arribaron prometiendo defender sus intereses y los de sus asociados.

No han cumplido con su promesa, ni con lo que los estatutos cooperativos marcan, están fuera de lo legal a raíz de sus actitudes y esto debe ser denunciado públicamente.

El cooperativismo vive del trabajo sin fisuras a favor de un todo y no permite la utilización personal o sectaria.

Los intereses de los cooperativistas debe estar por encima de cualquier otro interés y así lo exigen los reglamentos del cooperativismo.

Hoy la Usina no es popular, ni cooperativa. Está cooptada por un grupo político que la ha convertido en un lugar de ubicación laboral para sus seguidores y en un fondo recaudador para campañas políticas pasadas y futuras.

La memoria de Sebastián de María ha sido mansillada y su sueño destruido.

https://ahorainfo.com.ar/wp-content/uploads/2016/06/foto1-upc-historia-800x576.jpghttps://ahorainfo.com.ar/wp-content/uploads/2016/06/foto1-upc-historia-200x150.jpgahorainfo.com.arCastelliLocalesOpiniónCastelli,OpiniónPor Horacio Castelli La Usina Popular Cooperativa que luego se denominó “Sebastián de María” en homenaje a quién luchó fervientemente contra los excesos de la Ítalo-Argentina; fue creada para defender a los ciudadanos de la tiranía de una empresa que solo pensaba en sus ganancias. Hoy y desde hace varias décadas,...Desde Necochea al mundo