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abalsamo-020Por Miguel Abálsamo

Hay una expresión ciudadana muy repetida por estos días… ¿Es ciclo terminado el del alcalde Molina al frente de la intendencia?… De ser así, que podemos esperar… Por un lado alejarse de la municipalidad, o  llegar a  diciembre para que un radical quede al frente hasta el 2011 sin realizar elecciones anticipadas. ¿Puede molina finalizar su mandato en este desgobierno…?

No hay que tenerle miedo a los conceptos.

La elegancia verbal nos hace decir permanentemente una  verdad sabida…»los gobiernos deben terminar sus mandatos constitucionales..». Es cierto, debe ser así.

Podríamos también agregar como pregunta ¿cuándo el gobierno es incapaz de resolver las crisis, es beneficioso o perjudicial para una ciudad, provincia o país que se queden vegetando ,o es preferible cambiar aunque sea en el medio del río ?.

No son afirmaciones, tan sólo interrogantes.

Hay dirigentes a los que se les cayó el teflón, y les comienza a pasar la resistencia al calor.

En el 2001 cuando la crisis, el entonces presidente doctor Fernando de la Rúa se retiró del gobierno, queda la imagen de su figura lenta e irresoluta desde la azotea de la Rosada en la histórica foto del helicóptero. Y no paso nada. No fue un golpe militar, o cívico-militar, la impotencia determinó el momento. La crisis era terminal, no había reacción, el país al borde de la anarquía y la guerra civil.  Fue más importante para el futuro del país que De La Rúa se fuese a  que se quedase.

Esto no es violación constitucional, es realismo.

El alcalde de la ciudad tiene dos años y meses por delante. En la vida de los pueblos nada, en la vida institucional municipal casi inalcanzable.

No sólo por la derrota electoral del 28 de junio, o por no contar con mayoría legislativa, ni siquiera por la crisis financiera de 10 millones de dólares de déficit, sino por el estado anímico del alcalde, la situación es complicada. No hay credibilidad, y un sin vivir de Molina,  ese  estado de angustia que lo hace vivir en intranquilidad y con  sufrimiento en el poder.

Esto tampoco se soluciona cambiando funcionarios, aunque sirva para oxigenar el momento. Molina esta asediado por la ciudadanía que lo sepultó en las urnas, por las deudas que supo acrecentar en su mandato (recordar que desde que asumió nunca pudo tener un ejercicio con superávit), casi solitario en su propio Partido Radical, al que no supo respetar y sólo utilizó para llegar al poder, el coqueteó con el Kirchnerismo terminó debilitándolo, siendo hoy un hombre al frente de una intendencia, con un vació de poder ,que ningún intendente tuvo desde la reinstauración de la democracia a partir del 83. Molina esta en estado de debilidad, parece un gobernante de transición o cercano a entregar el poder, como  aquellos que debieron sentarse en el sillón de Murga luego del trágico deceso del intendente doctor Domingo Taraborelli, hasta que volvimos a elegir mandatario por el voto popular.

¿Se puede gobernar así…?

En el medio acechan los  casos    judiciales de una profundidad marcada. En la causa del «campingate», donde el alcalde esta imputado por defraudación en concurso y falsedad ideológica, al igual que su funcionario del área Concesiones, Ricardo Jurado, la profundidad de la misma es de conocimiento del imputado Molina, quien primero lo tomó como una «invitación», colocando como abogado defensor,  de manera demagógica al defensor de Pobres y Ausentes, doctor Mario Labattaglia , debiendo ahora pagar un costosísimo  monto de dinero ( se habla de 25 mil dólares) por la contratación de un  penalista de la provincia de Buenos Aires, el doctor GASCÓN COTY,  quien ya anunció la declaración del alcalde en el mes de agosto en la fiscalía de la doctora Analía Duarte, quien lo cita como imputado, con la posibilidad de dictarle el procesamiento.

Llegara en menos de un mes la nueva denuncia en la causa LOS TAMARISCOS, siendo tan o más grave que el caso CAMPINGATE. Serán meses complicados para el alcalde municipal. En la causa Los Tamariscos  estaría llegando en el fin de semana un declarante clave,  el empresario local, señor José Luis De Gregorio, quien en caso de ratificar sus dichos anteriores cerrará una etapa de período probatorio de instrucción, con apertura a un nuevo procesamiento para el alcalde Molina.

Recordemos que el empresario mencionado deberá declarar ante la justicia  ¿…a quien le alquiló las instalaciones, a qué empresa lo hizo, bajo qué figura. Qué papel jugó  el estado municipal en el contralor que debe ejercer, pasó por el Honorable Concejo Deliberante todo este tema?

El distrito tiene un intendente en estado de debilidad. Hay un ciudadano  elegido en el 2003 y reafirmado en el 2007 en forma legítima, que  hoy esta paralizado, atado al piso ,sin ideas y sin resolución.

¿Podemos estar así dos años y medio los necochenses?

¿Hasta dónde es legítimo ser gobernados por un intendente sin legitimidad?

Lo peor es la falta de reacción. El único análisis de Molina es argumentar que » se votó contra los Kirchner», sin entender que se votó contra la sociedad Kirchner-Molina, y también por la carencia de gestión en Necochea, y las promesas incumplidas, junto a muchas  falacias    ,que por suerte no duran cien años. Esto no se soluciona  solamente cambiando figuritas, desprendiéndose de funcionarios, queriéndolos  sindicar como el autor de todos los horrores  administrativos. O alejando al ingeniero Roberto Taurian.

Hay funcionarios desgastados. Y uno solo que parece no cambiable, quien tapa los penales, evita los males mayores, tiene estatura política y decisión, el Secretario de Gobierno, MARIO DIEZ. Se sabe que algunos correligionarios, producto del exacerbado internismo pretenden su desplazamiento,  profundo error, Mario Diez, a su manera, con su estilo, errores y aciertos por medio, es  alto protagonista de este ciclo municipal radical,  lidiando  en  las más difíciles, aguas borrascosas,   con  un punto alto a su favor, no se achica, no se acota en las duras, dice su verdad y detiene los golpes. No le pide consejos al miedo.

Es cierto que este presente  no  se maquilla  ni se disimula con un asado «molinista», donde entre chorizo, vino tinto y bueno tira, todos «unidos triunfaremos»…perdonando la mezcla ideológica. Convenciéndose que » aquí no ha pasado nada».

¿Por que tenerle temor a las palabras?

No las tiene que llevar el viento. Son las que se escuchan en el distrito, el pueblo más que querer saber quiere opinar y quiere decidir el destino de su lugar.

Los plazos constitucionales determinan diciembre del 2011 para entregar el poder. La realidad imperante parece determinar que eso parece la ciudad de un futuro lejano.

Elegir con anticipación un intendente por cuatro años de mandato no supone saber de que partido será, no atemoriza a la población pensando que se nos va la ciudad.  Puede ser que un sucesor de Molina pueda retener para la UCR la comuna, si el pueblo elige a otro partido, todos deberán entender que comenzar una gestión supone un GAN .Gran Acuerdo Necochense. Que nos saque de esta pauperización de ideas, carencia de  motivaciones, falta de voluntades para el cambio. Cualquiera que se convierta en Príncipe, como decía Maquiavelo, deberá tener el valor, la fortaleza y la unidad ciudadana para devolvernos la esperanza.

La pregunta sigue latente.

¿Lo del alcalde  es un ciclo terminado?

Depende de Molina y su reacción ante la adversidad. Hoy, más que nunca….