Sharing is caring!

Romina Benavidez

Por Ana Marincevic*

Desde aquélla noche la angustia no tiene fin.

Pero mucho más angustia pensar que no se trata de una situación aislada.

La terrible conjunción del silencio, de la ausencia de la mayor parte de la población en la demanda de justicia. El desinterés, la mirada con distancia. Esa distancia de sentir que Romina no es mia, que no es mio Gastón.

Cómo es posible que no nos demos cuenta?

Cuántas veces más?

Cuántos de los que ni conocemos los nombres y, aún así, son NUESTROS y víctimas de la violencia cada día.

Miles de formas de violencia a las que quedan sometidos NUESTROS pibes: hambre, falta de adultos referentes, de políticas de cuidado, de garantías para el ejercicio de sus derechos.

No es una situación que afecte sólo a algunos.

Ya no existe sector social que quede a salvo y es imperioso entender que cada uno de esos pibes es NUESTRO.

NUESTRO el que permanece horas sentado en un ciber, NUESTRO el que sale en la noche, NUESTRO el que está solo, NUESTRO el que abandona la escuela, el que está enfermo, el abusado, el indocumentado.

Y porque son NUESTROS tenemos la obligación de ocuparnos de ellos, de acompañarlos, de defenderlos, de ayudarlos, de demandar aquéllo que debe ser garantizado desde el Estado y de ser parte NOSOTROS a la hora de poner en marcha políticas públicas para los pibes, para TODOS.

* Secretaria General SUTEBA Necochea

ROMINA: ¿Cuántas veces más?ahorainfo.com.arOpiniónPor Ana Marincevic* Desde aquélla noche la angustia no tiene fin. Pero mucho más angustia pensar que no se trata de una situación aislada. La terrible conjunción del silencio, de la ausencia de la mayor parte de la población en la demanda de justicia. El desinterés, la mirada con distancia. Esa...Desde Necochea al mundo