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Silvia Guillot

Una semana atrás dije:

“Hoy pensaba hacer una crónica con las sensaciones y reflexiones resultantes del momento vivido por una gran parte de los argentinos el último 16 de julio. Lo postergo para otro momento.”

Lo prometido es deuda. Casi siempre, cumplo mis promesas.

¡Que difícil es cumplir lo que se promete! No lo digo por el análisis porque, aunque breve, lo haré a continuación, sino por tantas promesas escuchadas que raramente son cumplidas:

Te juro que este año te voy a visitar más… Te voy a llamar todos los días… Dejá tus datos que te llamamos… ¡Nunca te voy a fallar!… Contá conmigo para cualquier cosa que necesites… ¡Yo me debo a mi pueblo!… Voy a luchar contra la injusticia… Voy a estar con los que me necesiten…

Algunas de las promesas tardan años en cumplirse y otras no se cumplen nunca.

Más allá de las lecturas triunfalistas de algunos personajes y de los sentimientos traicionados de otros, días atrás los Señores Senadores realizaron una labor pocas veces vista dentro de la Cámara por estos tiempos.

Una febril actividad invadió el recinto legislativo. Disertaciones, explicaciones e informes ofrecidos por especialistas fueron atentamente escuchados y debatidos. La sesión del 16 de julio duró más de 17 horas y fue, desde el inicio hasta el final, imperdible.

Muchos legisladores cumplieron ese día con la promesa que habían hecho a la gente de sus respectivas provincias, la de defender su bienestar y promover su desarrollo.

Fueron momentos duros, de decisiones antipáticas, pero también de respeto y ubicación. Además de un alto nivel retórico el cuerpo de Senadores derrochó emoción, pasión, convencimiento y compromiso. Una bocanada de aire fresco recorrió el país, reitero, más allá de los resultados.

No puedo ni quiero negar el gusto, el placer que sentí al escuchar las exposiciones, los argumentos que demostraban el fortalecimiento del Senado como institución.

Hace un tiempo escribí: Argentina está en crisis; las crisis devienen en cambios; los cambios pueden ser positivos.

Argentina está cambiando… el cambio es positivo.

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