NECOCHEA: Se cerraría definitivamente la sala de juego del Casino

Según la agencia Necochea del diario La Nueva Provincia, como consecuencia del deplorable estado del edificio y del resultado deficitario de la actividad, ayer se confirmó que en marzo próximo será cerrada de manera definitiva la sala de juegos del Complejo Casino de Necochea.

La información fue proporcionada por el titular de Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires, Matías Lanusse, al intendente municipal, Facundo López, así como a concejales de los distintos bloques, y a representantes de los gremios del sector.

En una reunión realizada en La Plata, se señaló que la sala demanda una inversión de alrededor de 35 millones de pesos anuales, de los cuales se recuperan solo 5 millones, entendiéndose que esto hace inviable la continuidad del juego en el deteriorado edificio ubicado frente al mar y que otrora fuera una postal de Necochea.

Se indicó que, por ese motivo, la gobernadora María Eugenia Vidal resolvió no incluirla en la próxima licitación y, además, decidió el retiro de las máquinas tragamonedas.

El Casino fue inaugurado el 9 de febrero de 1973 y durante décadas formó parte de la oferta turistica de Necochea, pero su estructura no fue la más conveniente para ser ubicada en una zona como la marítima, donde la corrosión se constituye en el peor enemigo.

Si bien el óxido hizo su parte, la falta de mantenimiento se encargó de realizar el resto. Desde el Estado Nacional nunca se brindó importancia al edificio y el lujoso complejo —único en Sudamérica cuando se habilitara—, fue progresivamente experimentando un deterioro que lo llevó a un estado terminal.

El sector orientado hacia el sur, que albergara la inicial sala de juego, fue el primero en sufrir las consecuencias. Enormes huecos se abrieron en su techo y por ellos ingresó el agua que arruinaran las pesadas alfombras que tapizaran los pisos. Así fue como en 1988 se clausuró este sitio y la sala de juegos fue siendo desplazada hacia otras áreas, como si se fuera corriendo una mesa con ruedas. Mientras tanto, los techos iban siendo vencidos por la humedad y los riesgos de desprendimientos se mantenían latentes.

Posteriormente, pasó a la órbita provincial y más tarde al municipio, llegándose a este presente donde distintos sectores se encuentran clausurados ante el riesgo de desmoronamientos y desprendimientos de mampostería, barandas, etc.

A su vez, el escaso público que concurre a la sala fue otro de los aspectos que se evaluaron para tomar esta decisión de levantar el juego en la ciudad, mencionándose que los empleados de las diferentes ramas serán derivados a otras ciudades y conservarán sus puestos laborales.

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