OPINIÓN: La inauguración del CIC invita a la memoria

Por Miguel Abálsamo

Para muchos jóvenes, o desmemoriados la inauguración del CIC (Centro de Integración Comunitaria), el pasado viernes en Barrio Norte, puede aparecer como la simpleza de una promesa cumplida por la actual administración del doctor Facundo López, asumida en 2015.

Será la crónica fría periodística con el anuncio , las fotos del intendente municipal, doctor Facundo López, la titular del área social, Jimena López, Salud, doctor Pablo Barrientos y el candidato a primer concejal doctor Diego López Rodríguez, y la emoción de todo un sector potente y dinámico de nuestro geografía distrital, el Barrio Norte o Mataderos, con su gente, tantos años esperando la postergada obra, allí estaban con ojos humedecidos de alegría y satisfacción, los habitantes del “si”, los ganadores ante el desanimo y la indolencia de aquellos que en anteriores administraciones municipales se conmovieron escasamente ante el reclamo por salud de toda esa franja ciudadana.

Cinco consultorios, sillón odontológico, consultorios médicos, atención permanente de la salud, moderno mobiliario, enfermerías, obstetricia, psicología, nutrición, todo erigido allí en calle 49 y 52.

La inauguración del CIC nos mueve interiormente por el resultado concreto y también invita a la memoria.

Una cabeza sin memoria es como una fortaleza sin guarnición, repetía Napoleón.

Cuando hablamos del CIC debemos tener la cabeza con memoria y ese verdadero viaje que se hace en la memoria.

Cuando uno escucha a ciertos protagonistas de anteriores intendencias necochenses no es un acto de censura el pedirles que al menos bajen algunas críticas, no porque la administración Facundo López no deba recibirlas sino para que “aquellos” actores principales de años de desgobiernos locales no caigan en un lugar difícil de salir, el ridículo.

El CIC fue anunciado varias veces cuando la intendencia radical del doctor Daniel Molina (año 2007), gestiones diversas en Nación, sin olvidarnos de los discursos desde el atril de la Casa Rosada con Néstor a su lado y sus principales funcionarios, arquitecto Julio De Vido, Obras Públicas y Oscar Parrilli, el poderoso hombre de la Secretaría General de la Presidencia.

Por esos años, quien esto escribe, editorializaba sobre el dinero girado para el CIC (Centro Integrador Comunitario), dos veces por falta de una, dinero o “guita” como dice el hombre común, fue derivada a otros fines, que algún día aquella administración y sus funcionarios estrellas (hoy paseando en Cambiemos) deberían explicarnos con lujos de detalles.

Fue tan grande la estafa al pueblo necochense que ni siquiera inventaron una mentira para dejar dudas sobre el accionar.

El propio doctor Molina tuvo que salir a declarar por esos años cuando afirme… “esta el dinero del CIC depositado…”, no le quedo más argumento a la intendencia radical de aclarar que efectivamente estaba el dinero depositado en Banco Nación pero no decían nada por razones de “seguridad”.

Pocas veces había asistido a un argumento de tal inconsistencia.

No es necesario ahondar para que el lector se de cuenta de que hablamos, dinero que se derivaba a otros lugares, muchas veces a pagar salarios, no al lugar donde estaba adjudicado.

El 20 de octubre del 2008 el intendente Molina junto al titular de Salud, doctor Juan Carlos Barrera, Obras Públicas, ingeniero Roberto Taurian, Desarrollo Social, Silvina Benítez, entre otros, ofrecían conferencia de prensa anunciado no sólo el CIC sino una batería de realizaciones, Terminal de Ómnibus, Planta de Efluentes Cloacales de Quequén, Celda en la zona de Costa Bonita, Refacciones en el Hospital “Emilio Ferreyra”, ambicioso plan de viviendas, incluido el famoso barrio “Titanic” de la vecina Quequén.

Esto pasó, es historia reciente, ni siquiera hay que ser un guardador empedernido de archivos, tan sólo un simple revisionista de un tiempo atrás.

Molina se fue en el 2011, la sintonía fina de Nación “K”-Municipalidad “K” Horacio Tellechea ni el interino José Luis Vidal pudieron hacerlo, por diferentes motivos, para el profesor de Educación Física la respuesta era….” ya enviamos el dinero dos veces en la anterior administración radical”, para el interino también del Frente para la Victoria, no había tiempo, poder ni demasiadas posibilidades.

Por eso la memoria es un arma válida.

Esto no significa mirar la vida con el espejo retrovisor permanente, recordar el pasado para superarlo, vivir el presente para darle respuestas a la gente y aspirar al futuro sin anuncios de ocasiones electorales.

El CIC es la realidad de una Necochea que puede

El CIC es la posibilidad de un distrito diferente, donde abunden las concreciones por sobre las palabras.

El camino para que en un tiempo no lejano esa postal del Complejo Casino pueda mostrarse con orgullo nuevamente, sin demagogias “populistas” para endulzar oídos, con inversiones genuinas, con llamado a capitales que muestren su interés, con reglas de juego claras y transparentes, sin caer en ese facilismo de decir “el estado municipal debe hacerse cargo”, algo que no cree ni siquiera el que lo dice o lo repiten aquellos que ni siquiera miden esa significación.

¿Usted cree que el estado municipal que viene acarreando una elefantiásica deuda de al menos quince años, puede aportar cien millones de pesos para el Complejo Casino y luego realizar una tarea de mantención ?.

¿Usted cree que nuestro parque puede seguir como al momento, agonizando, sin ideas para su accionar, sin  posibilidades de inversiones para realzarlo?

¿Usted cree que podemos seguir con ese Frente Costero excepcional camino al sur sin explotar o abrir para nuevos emprendimientos?

¿Usted cree que el espacio frente a la Terminal de Ómnibus puede continuar de esta manera?

¿Usted cree que podemos seguir desaprovechando un lugar estratégico como el Jardín de Rocas?

¿Usted cree que debemos abandonar La Ruta del Tango o la fiesta del Enduro…?

¿Usted cree que podemos detenernos ante quienes plantean el “no” al futuro moderno de la ciudad?

La inauguración del CIC no es simplemente poner una obra de salud en marcha en todo el Barrio Norte, es mucho más, es ver como del olvido podemos rescatar la esperanza, como  del malgasto de otras épocas recuperar la confianza provincial y nacional, porque  saben, como  nuestros vecinos que el dinero se destina a obras, algo que debe ser normal y pareció no serlo en un distrito de varias anormalidades.

Por eso es bueno de vez en cuando hacerse un paseíto por el pasado reciente.

Al menos, si les molesta a muchos la aplicación de la memoria, deberían abstenerse de mentir, o de tratar de engañar a voluntades diversas que guardan pocos recuerdos.

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