JURY: A la espera de la sentencia Freiler

El Jurado de Enjuiciamiento escuchó el informe final de la acusación y la defensa en el proceso disciplinario que lleva adelante contra el camarista federal Eduardo Freiler. “No soy un juez corrupto”, se defendió.

El Jurado de Enjuiciamiento de la Nación retomó este jueves el debate en el proceso disciplinario que lleva adelante contra el camarista suspendido Eduardo Freiler, acusado de presunto “mal desempeño” de sus funciones.

En la segunda jornada de audiencias, el tribunal escuchó el informe final de la acusación y la defensa, luego de haber dado por concluida la etapa probatoria.

La primera exposición estuvo a cargo del abogado y consejero acusador, Miguel Piedecasas, quien reiteró los cargos y ratificó el pedido de remoción del integrante de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal.

El dictamen acusatorio le atribuyó a Freiler presuntas irregularidades en las declaraciones juradas, incumplimientos fiscales y supuesto incremento injustificado de su patrimonio.

“Es un hecho de alta conmoción pública. Está en juego la confianza de la sociedad en la figura del magistrado”, advirtió Piedecasas durante lo alegatos, que extendieron por casi dos horas.

El acusador señaló que el proceso “no es persecutorio”, y negó que las denuncias, que dieron inicio a la investigación contra el juez, hayan sido realizadas por “personas aisladas” o “denunciantes seriales”, sino todo lo contrario.

Cabe recordar que el expediente se originó por una denuncia del titular del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Lipera, a la que se le acumuló otra impulsada por el abogado Ricardo Monner Sans, quien preside la Asociación Civil Anticorrupción.

En las actuaciones se denunció, en concreto, que el patrimonio y nivel de gastos de Freiler no resultan justificados a la luz de sus ingresos como magistrado federal. Las diferencias, según la acusación, superarían los 16 millones de pesos.

Piedecasas destacó además que el Jury es de “naturaleza política” y “no un proceso penal”, al entender que “se está evaluando el incumplimiento de estándares de conducta”.

A modo de cierre, el diputado nacional del PRO, Pablo Tonelli, consideró probado el “mal desempeño”, y añadió: “La conducta es incompatible con la dignidad del cargo”.

“Yo no soy un juez corrupto. Estoy orgulloso de mí desempeño como magistrado”, aseveró el magistrado acusado.

“No hay modo de que el juez justifique sus egresos”, sostuvo Tonelli, quien además manifestó que el “nivel de vida de Freiler supera el sueldo” que percibe como integrante del Poder Judicial.

Y remató: “Es la antítesis de la buena conducta y es el mejor ejemplo de lo no queremos de un juez. Queremos preservar los valores que deben imperar en la magistratura, por ello se debe resolver su destitución”.

La palabra de la defensa

A su turno, el abogado y defensor, María José Olivares, rechazó todas y cada una de las acusaciones, y solicitó el rechazo al pedido de destitución formulado por el Consejo de la Magistratura.

Entre sus fundamentos, Olivares acudió al principio de la “cosa juzgada” en virtud de la causa judicial contra Freiler por enriquecimiento. En dicho expediente, el magistrado Marcelo Martínez de Giorgi dictó el sobreseimiento del camarista, pero recientemente el juez federal Sebastián Ramos reabrió la investigación ante “nuevos elementos”.

La defensa también criticó la tasación de los bienes que realizó la Comisión de Disciplina y Acusación, por la “falta” de pericias técnicas. “Son falsedades para desacreditarlo”, finalizó Olivares.

“No soy un juez corrupto”

Así lo afirmó el camarista suspendido en el cierre del debate. En esta oportunidad, el juez repasó su experiencia en el Poder Judicial y recordó que llegó a su cargo por concurso. “Estoy orgulloso de mí desempeño como magistrado”, aseveró.

Freiler rechazó la posibilidad de renunciar porque “era dar por ciertas las acusaciones formuladas” con la sola finalidad de “una mejora previsional a futuro”.

“Decidimos llegar hasta el final y demostrar la verdad”, dijo y concluyó: “Estoy orgulloso de no haber dejado de lado mis convicciones a cambio de un buen pasar socioeconómico o cargo”.

DJU

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