OPINIÓN: ¿”Peronizar o no peronizar? esa es la cuestión.

Por Miguel Abálsamo

Miles de votos peronistas en el distrito de Necochea están a la expectativa, en un mundo político nacional donde la desaparición de los partidos políticos como se los conocía años atrás, la falta de liderazgos claros, las alianzas más impensadas y la desatadura histórica de pensamientos ideológicos que parecían pétreos formatos imposibles de sustituir, han dado como resultado, aún más profundizado en la aparición en cada elección de nuevas generaciones, que la dispersión es evidente, siendo el pueblo peronista tan cuantitativo como siempre, pero tan disperso como nunca.

Desde el 83 al presente, pasaron  34 años de democracia, intentos de renovación, privatizaciones y estatismos, consolidados a través de un mismo partido político con diferentes nombres, ensueños ,luego frustrados de intentona de “tercer movimiento histórico”, inflación, estabilidad, experiencia diversas, y el hecho inédito de llegar un gobierno ,compuesto por radicales y peronistas, con votantes radicales y peronistas, pero no radical ni peronista, interpretado por un hombre, Mauricio Macri, nutriéndose de sectores o disímiles ideas pero con una propia denominada “Cambiemos”.

Millones en la Argentina y miles en Necochea, de peronistas, buscando sus destinos y divididos en sus votos.

El 22 de agosto, elecciones legislativas, las cuatro fuerzas principales del distrito, con posibilidades ciertas de incluir concejales, tienen en sus cabezas mentes de pensamiento peronista.

El doctor Arturo Rojas en Cambiemos, secundado por Gabriela Góngora y el doctor Alejandro Issin,  Unidad Ciudadana (el “cristinismo”), en la figura de Andrea Cáceres, factótum de “La Campora”, el docente Luciano Lescano, portando con orgullo la vieja Lista 2 del Partido Justicialista y el propio doctor Diego López Rodríguez, el uno de la lista del intendente Facundo López.

Tres fuerzas más compiten en la elección, el socialismo de Walter Barrientos (aspirante a recoger una parte del radicalismo, los evangélicos de Pablo Nosek y la siempre presente Izquierda con Mónica Conessa.

Cóctel muy fuerte de peronistas,donde un alto porcentaje de los nuevos ingresantes al Concejo Deliberante saben entonar la marchita , separados por marcas indelebles para muchos…”menemistas” “nestoristas”..”cristinistas..duhaldistas..” al final, todos peronistas.

¿La hora de “peronizar”.

Jocosamente un viejo peronista dejaba como sentencia una frase…”en todos lados están los peronistas, muchos que no lo son se cobijan en esa historia, y es paradójico que los que realmente lo son a veces tratan de “desperonizarse” para llegar al voto de otros sectores.

Es complejo el panorama para los candidatos locales.

Unidad Ciudadana, Andrea Caceres, es quien no anda con vueltas en el camino de la “peronización”, allí empujan esa idea fuerza Camilo Vidal, Ana Asa, Gisela Barbieri, sabedores de que con el “kirchnerismo” no alcanza para sumar más de lo obtenido en las PASO, que fue importante.

Rascar la olla para sacar algo más en el “cristinismo” significa primero retener lo propio, tarea nada simple, teniendo en cuenta el egocentrismo de aquellos perdedores encabezados por Silvia Jensen, quien sólo parecer aceptar una elección si ganan, o suplantaron aquello de ” el candidato es el proyecto” por… “el candidato era… el proyecto”.

El “kirchnerismo” tiene un voto ideológico muy fuerte, con enormes dificultades de seducir otros sectores de la sociedad, por eso deberá pelear el voto peronista.

El doctor Rojas en Cambiemos debe transitar por una línea muy delgada donde no puede desequilibrar la balanza que de acuerdo a la sumatoria de votos de las Paso, junto a Gonzalo Diez tienen 27.000 votos, nada despreciable.

Esa fina línea no puede quebrarla.

Si “peroniza” se van los votos radicales e independientes, necesarios  como el agua en el desierto, y si se aleja de las bases para transitar otras fronteras puede aparecer el temor del alejamiento propio, como solía decir el  propio General Perón… “quien da pan a perro ajeno termina perdiendo el pan y el perro”.

Tampoco puede hacerlo el intendente doctor Facundo López, de acento peronista, conduciendo un distrito y cuando uno conduce debe hacerlo para el conjunto, algo que ha demostrado interna y externamente, poniendo acento en el pluralismo de su equipo de gobierno y su lista de concejales, añadiendo ese guiño de ojo a diferentes grupos como un sector de radicales (Ebi, Di Fiori, Pagliaro) propiciando un corte de boletas, con Cambiemos a nivel nacional y provincial y la lista de ediles “facundista” en el orden local.

En próximos días quedará abierto un local en la zona de las “Aguas Corrientes”, donde “macristas” identificados como de la primera hora se abocarán a idéntica tarea que el grupo de “correligionarios”.

El peronismo de Lescano necesita urgente profundizar ese voto, para eso trabaja en el sector derrotado en las Paso en Unidad Ciudadana (Silvia Jensen).

El sector menos peronista y más de izquierda esta trabajando con el ex concejal  del Frente para la Victoria, hoy hombre del ex Ministro Florencio Randazzo.

Así están los peronistas en sus diferentes expresiones y sentimientos, sin sectarismos ni exclusiones, sin aceptar cualquier conducción y en una grieta entre si que a veces supera las propias diferencias con otras expresiones políticas.

Ese peronismo que ha estado en distintos envases en los últimos treinta años, y que debate el futuro.

Para muchos significará la urgente renovación, para otros la conducción de Cristina, aunque esta obstruya esa renovación, hay quienes miran con detenimiento el accionar de la señora gobernadora de Buenos Aires, la “compañera” (con suelen decirle), María Eugenia Vidal.

En el peronismo el pasado es historia, el presente lo que se vive en la incertidumbre y el futuro asequible.

En este presente, existen unos diez mil afiliados al justicialismo en el distrito, más un número de adherentes a dicha causa, entre ellos varias generaciones y posturas, lo único que no existe es verticalidad a un voto en las legislativas que se avecinan, al igual que en el radicalismo hay para todos los gustos.

Por eso son una parte codiciada.

El debate o la estrategia se centran en como llegar a ese votante sin alejar a los demás. En esto va la capacidad de un proyecto que contemple lo global por sobre lo individual, siendo el desafió la seducción colectiva.

La duda existencial sigue siendo… ¿”peronizar o no peronizar..”.

Ser o no ser, esa es la cuestión.

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