EL MUNDO: Puerto Rico en grave emergencia

Sobreviviendo como pueden, sin luz y con escasez de agua y alimentos, los puertorriqueños formaron brigadas de voluntarios para cortar árboles caídos y despejar las carreteras luego del paso del huracán María por la isla la semana pasada, que causó 13 muertos y decenas de desaparecidos.

Muchos puertorriqueños denunciaron a medios locales que la mayoría de los 3,4 millones de habitantes de la isla continúan sin electricidad, y que no vieron a nadie del gobierno ni de la Agencia Federal de Gestión de Desastres (FEMA, por sus siglas en inglés).

Por ese motivo, grupos de vecinos de diferentes zonas, en medio de un calor insoportable, formaron brigadas de voluntarios para cortar árboles caídos y despejar las carreteras de montaña tras la tormenta que barrió con la isla el 20 de septiembre.

Uno de los ejemplos de mayor devastación es Montebello, a 20 minutos por carretera de la localidad costera de Manatí, en el norte, en una zona montañosa que antes mostraba bosques frondosos. Los vientos del huracán de categoría 4 arrancaron las hojas y dejaron los árboles desnudos como palos.

La situación es similar en el sur de la isla, por ejemplo en la ciudad de Yabucoa, la primera golpeada por María con vientos de 250 kilómetros por hora.

Si bien gracias al trabajo mancomunado de los vecinos las carreteras ya son transitables, la población sigue aislada y reclaman por mayor ayuda federal, al denunciar que no tienen ni agua ni alimentos.

Decenas de personas se reúnen para bañarse en diferentes ríos y arroyos, donde además están lavando sus vestimentas.

Las filas para cargar en las estaciones de combustible son tan largas que pueden llegar a durar hasta 18 horas.

Vecinos citados por El Nuevo Herald aseguran que las únicas autoridades visibles son policías que intentan dirigir el tráfico, servicio que se ha vuelto clave ante el mal funcionamiento de los semáforos.

Por el momento las agencias federales están proporcionando combustible, agua y alimentos a hospitales, al tiempo que repararon los sistemas de control de tráfico aéreo.

En tanto, los agentes estadounidenses comenzaron a brindar seguridad en toda la isla, y la Guardia Costera trabaja con autoridades locales para restaurar puertos de mar, vínculo vital porque Puerto Rico depende de las importaciones.

Además, equipos del Cuerpo de Ingenieros del Ejército ayudan a reparar la red eléctrica. El gobernador Ricardo Roselló anunció que pedirá más de mil millones de dólares de asistencia federal.

El presidente estadounidense Donald Trump, a quien se lo criticó por no mencionar durante días la situación en Puerto Rico (a diferencia de lo que hizo con Texas con el huracán Irma), anunció que viajará a la isla el martes.

El artista cubanoamericano Pitbull se sumó a la larga lista de artistas latinos que le está poniendo el hombro para ayudar a los damnificados por el huracán María, al anunciar que enviará un avión privado a la isla para traer los pacientes enfermos de cáncer a Estados Unidos.

“Gracias a Dios que estamos bendecidos para poder ayudar. Solo hago mi aporte”, dijo Pitbull en una declaración al Daily News.

Por su parte, Daddy Yankee donó 100.000 dólares a Feed America, organización que hará llegar donativos a 78 municipalidades de Puerto Rico, y 100.000 a la Cruz Roja.

“Nací y crecí en Puerto Rico. Todavía vivo en Puerto Rico, así que sé los problemas por los que estamos pasando”, dijo.

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