EDITORIAL: Un accidente para prevenir

Por Horacio Castelli

El derrame de fuel-oil que se produjo este fin de semana, sirve para reiterar el peligro de la instalación de una planta de fertilizantes en ese sector portuario. ¿Qué hubiera ocurrido si ya estaba instalada la planta como intentaron hacerlo años atrás?

El peligro es real, ya ocurrieron explosiones en plantas similares en otros países como la India y Estados Unidos.

No es cuestión de aceptar las “inversiones” de cualquier manera y sin prevenir los daños que esto puede producir en el entorno, donde existen escuelas, barrios y dependencias con cientos de trabajadores.

La postura de quienes desde un principio se negaron a la instalación de esta planta de fertilizantes, se ve reforzada por este accidente.

Quienes están de acuerdo con la instalación de la planta plantean que es la oportunidad para que los rindes agropecuarios de la zona aumenten y pueda generar mayor riqueza a partir de la exportación del Hinterland.

Pues bien, que esa planta sea construida en zona rural, alejada del ejido urbano alejando el peligro de los habitantes de la ciudad.

Sin dudas, que la decisión de colocar esta planta de fertilizantes dentro del Puerto, es para bajar costos y evitar el traslado de los fertilizantes hacia la planta.

El problema que el costo final de una explosión como las ocurridas en Texas en abril del 2013 o la de Bophal en 1984, es de vidas humanas, por lo tanto no hay mucho que discutir en este punto.

Incluso, los giros 10 y 11, están demasiado cercamos a sectores históricamente turísticos, lo que agrava la situación.

Las actuales autoridades del Consorcio están impulsando un Master Plan que, de concretarse, impediría la instalación de este depósito, lo que obligaría a los inversores a ubicarse en un predio alejado del casco urbano de las ciudades de Necochea y Quequén.

Las inversiones, sin dudas, son necesarias, pero no a riesgo de la calidad de vida y de la vida misma de los ciudadanos.

Algunos dirán que este tipo de accidentes, son aprovechados por quienes no desean este tipo de instalaciones en lugares peligrosos.

Pues bien, no es un aprovechamiento, es una confirmación en hechos concretos y reales de lo que se viene sosteniendo desde hace tiempo.

Si a algunos humanos les gusta tropezar con la misma piedra, pensando que la van a poder sortear sin que les suceda lo mismo que a los anteriores, están equivocados.

El problema es, que este tipo de equivocaciones, se llevan vidas humanas, y eso no se puede pasar por alto.

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