BRASIL: Las sombras de Lava Jato sobre Temer

El Congreso brasileño recibió la denuncia de la Procuraduría que acusó al presidente Michel Temer de integrar una organización que cobró 175 millones de dólares en el marco del escándalo investigado en la causa Lava Jato.

La diputada Mariana Carvalho comenzó a leer a las 12.20 horas (15.20 GMT) el texto de 260 páginas de la Procuraduría General de la República para la cual Temer fue parte de una “asociación delictiva” e incurrió en “obstrucción de la Justicia”.

Los abogados de la defensa rechazaron de plano esa imputación surgida de un procurador que se condujo de forma parcial y guiado por una “enemistad capital” hacia el mandatario.

La imputación de la Procuraduría también envolvió a dos de los principales ministros del gabinete, Eliseu Padilha, jefe de la Casa Civil, y Wellington Moreira Franco, titular de la Secretaría General de la Presidencia.

En julio Temer se convirtió en el primer presidente acusado de corrupción durante el ejercicio del mandato, con base en la delación premiada del empresario Joesley Batista, titular del frigorífico JBS, el mayor exportador de carne bovina del mundo.

Esta nueva acusación fue enviada la semana pasada por el Supremo Tribunal Federal pero sólo comenzó a ser leída hoy, debido a la presunta falta de acuerdo entre miembros del bloque de diputados oficialista.

La diputada Carvalho, segunda vicepresidenta de la Cámara baja, estimó que la lectura iba a concluir cerca de las 20 horas (23 GMT).

Una vez finalizado este trámite la pieza acusatoria será enviada a la Comisión de Constitución y Justicia, donde se elaborará un parecer que finalmente será sometido al Plenario.

Miembros del bloque oficialista, como el diputado Carlos Marún, manifestaron su confianza en que Temer logre una victoria como la obtenida en agosto cuando la Cámara Baja rechazó la iniciación de un proceso.

La mayoría de los observadores coincidieron, en sus columnas de este martes, en que el presidente lleva las de ganar porque aún conserva un respaldo considerable en el Legislativo.

Claro que, advirtieron algunos comentaristas, el escenario político está contaminado por la crisis y los escándalos de corrupción, lo que puede dar lugar a imponderables.

Según escribió esta semana el diario Folha de San Pablo, uno de los escenarios que causan preocupación en el Palacio del Planalto, es la eventual confesión del exministro Geddel Vieira Lima.

Vieira Lima, fue otro de los acusados por la Procuraduría de ser parte de la “asociación delictiva” junto a Temer, Padilha y Moreira Franco, los cuatro del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

Ocurre que Vieira Lima se encuentra preso bajo el cargo de ser el dueño de las valijas ocultas en un departamento de Salvador de Bahia, con 16 millones de dólares.

Hay comentaristas que no descartan que ese dinero descubierto en las maletas de Vieirar Lima sea parte de la recaudación ilegal de la organización que, según la Procuraduría, comandó Temer.

Si el “pemedebista” Vieira Lima optara por la delación premiada en las próximas semanas, esa confesión podría agregar un condimento al debate en el Parlamento sobre la denuncia de la Procuraduría.

Lo cierto, y en esto hay consenso entre la mayoría de los observadores, es que Temer no está preocupado con los embates de la oposición, ya que ésta no cuenta con los 342 legisladores, sobre un total de 513, necesarios para votar la apertura del proceso.

El riesgo para el presidente puede surgir del “fuego amigo” que sería la delación de su ex aliado Vieira Lima.

Tampoco se descarta por completo que el jefe de Estado sea abandonado por algunos miembros del bloque oficialista que exigen partidas presupuestarias del Estado para obstruir la apertura del proceso. (ANSA).

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