ALEMANIA: Merkel hacia cuarto mandato

Una Angela Merkel lista para encabezar un cuarto mandato al frente del gobierno, un partido socialdemócrata (SPD) que no convenció y por primera vez un partido de extrema derecha, la ADF, que entra en el Parlamento: estos son los datos claves de las elecciones en Alemania.

El país que sale de la votación de hoy es claramente más complicado que el que era hasta ahora y al mismo tiempo más semejante a muchas de las otras naciones europeas.

El frente anti-populista y anti-nacionalista no funcionó y la Alternativa para Alemania (AFD) ha logrado convertirse en la tercera fuerza política de Alemania, hecho que desde el primer minuto tras conocerse los resultados planteó polémicas y discusiones sobre quien es el responsable de este resultado histórico.

El hecho incontrovertible es que Angela Merkel es más débil que hasta ahora y que al mismo tiempo la SPD ha perdido muchos votos, tantos que hay quien se pregunta si tras las elecciones de este domingo sigue siendo un “Volkspartei”, o sea un gran partido popular.

El panorama global es confuso y sin embargo no convierte a Alemania en país no gobernable o destinado a la inestabilidad.

Los cinco partidos tradicionales del país tienen ahora la responsabilidad histórica de formar una coalición de gobierno que sepa administrar por los próximos cuatro años a la nación que es la “locomotora”, no sólo económica, de la Unión Europea.

Las polémicas sobre el tema de “quien es el culpable” del terremoto político generado por estas elecciones comenzó un minuto después del cierre de las urnas. De los primeros contactos entre los partidos surgen por lo menos dos opciones para evitar una crisis política: una “Grosse Koalition” (Gran Coalición), que el candidato del SPD, Martin Schulz, descartó, y sin titubeos, y la solución llamada “Jamaica”, o sea un acuerdo entre la Unión cristianodemócrata (CDU-CSU), los Verdes y los Liberales (FDP).

Merkel, de todos modos, no se dejó impresionar por el que fue uno de los peores resultados (el segundo) registrados por la CDU desde 1949, hecho que ha generado una suerte de “fuego amigo” por parte del partido bávaro CSU.

“Ha sido un resultado decepcionante. Debemos cubrir el flanco que hemos abierto a la derecha con decisiones claras”, destacó el líder CSU, Horst Seehofer.

“Confiábamos en algo mejor, pero tenemos el mandato y nadie construirá el gobierno contra nosotros”, respondió a su vez Merkel, ubicándose rápidamente en el carril de la política que desemboca en su cuarto mandato.

Merkel hizo notar algo en lo que coinciden numerosos analistas, o sea que “no estaba para nada descontado que después de 12 años la CDU lograse ser el primer partido del país”. La canciller declaró “estar incluso satisfecha por este resultado”.

En el frente de la SPD el humor es muy diferente: “este es un día amargo, una jornada difícil para la socialdemocracia”, precisó Schulz al intervenir en la sede del “Willy Brandt Haus”, donde fue aplaudido por los militantes del SPD.

Pese al resultado de ese partido, el expresidente del Parlamento Europeo no se dejó arrinconar y lanzó la que será su estrategia de aquí en adelante, o sea pasar a la oposición.

“Somos un bastión de la democracia y vamos a luchar con fuerza contra la derecha radical”, aseguró tras precisar que con estas elecciones “se ha puesto punto final” a la alianza del SPD con la CDU-CSU: “Iremos a la oposición”, indicó.

También precisó que queda “a disposición” como líder del partido y que de todos modos no aspira a ser jefe de la bancada partidaria en el parlamento, cargo que está destinado a una mujer.

El dato político clave, quizás el más importante, de la votación de este domingo es de todos modos el formidable avance de Alternativa para Alemania (AFD), hecho que preocupa a lo largo y lo ancho del país.

Unas horas antes del cierre de las urnas, centenares de personas se manifestaron en Berlín atacando a la AFD con gritos como “nazis cerdos” y “Berlín los odia”.

El “boom” logrado por la ultraderecha xenófaba ha generado gran preocupación por otra parte entre los principales grupos de judíos alemanes, que no esconden su inquietud. La AFD no escondió a su vez el júbilo por los resultados: “Lo logramos, hemos entrado en el parlamento y ahora vamos a cambiar al país”, destacó el líder del partido, Alexander Gauland.

En la lista de los ganadores de la jornada electoral figura también Christian Linder, líder de los liberales que logró que su partido volviese a estar en el Parlamento, del que había salido en 2013 por no haber superado el umbral electoral mínimo.

“No somos el tercer partido del país como hubiésemos querido, pero estamos listos para asumir nuestras responsabilidades”, resaltó Linder. (ANSA).

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