OPINIÓN: La Necochea del “si” ante el fracaso de la última década

Por Miguel Abálsamo

Necochea no ha sido lo que debió ser y debería haber sido.

Nuestra palidez como distrito, estado anímico en alerta, desesperanza colectiva, creciente dejadez y promesas vanas  carente de realidades, han sido constantes en muchos años, con un hilo muy especial, ese cordón de inoperancia, mediocridad y falta de volumen de aquellos que tuvieron la oportunidad de gobernarnos.

En el medio esa maraña de agoreros, abanderados del “no” permanente, convertidos en la maquina de impedir, los que sólo ven sus cuatro paredes, afanes individuales y egos personales.

Muchos componentes del coro del “no” han sido quienes tuvieron en sus manos la oportunidad de cambiar el destino del distrito y lo terminaron sumergiendo en lo más profundo del oceáno, en un Titanic que se estrellaba mientras seguían tocando música en cubierta.

Nadie niega el derecho a la crítica, por el contrario, la misma fortalece la democracia, puede hacer cambiar rumbos equivocados y enderezar timones, al menos, sin bajar críticas tendrían que tener un mínimo de humildad, tampoco le exageramos la fiebre de humildad, para realizar autocrítica, mirarse al espejo de sus propios fracasos, por no poder, no querer o no saber, asumiendo que fueron participes de la asociación licita elegida por el voto popular que nos arrastraron a esta crisis casera de la que lentamente estamos saliendo, mientras al final de túnel una luz nos indica por donde salir.

Cuando hablamos de los últimos años en la montaña de frustraciones de los necochenses, el punto del derrumbe más pronunciado comenzó en la reelección del radical doctor Daniel Molina (2007), ganándole ajustadamente al mejor preparado para administrar nuestro municipio en ese momento, doctor Gastón Guarracino, dejando en el análisis aquel concepto…”los pueblos nunca se equivocan…”… en verdad ..¿Los pueblos nunca se equivocan…?-

La caída del distrito desde la segunda asunción de Molina (2007) al arribo del doctor López, ha sido sostenida en todos sus indicadores.

Fuimos una década donde la esencia era la promesa que nunca llegaba, los acuerdos que jamás se cerraban, la negación de la realidad, ergo, el relato local en su más alta teatralización, y el único espíritu era el anuncio.

Como frutilla de postre, aquel “molinismo-radical” nos privo del Polideportivo de la UATRE frente a la terminal para dejarnos suciedad, derrumbe y desidia.

Parece que hemos comenzado aquello de “ir a las cosas”.

La mayor crisis de la Nación, año 2001, LA Alianza de De La Rua y los restos frepasistas deambulando como fantasmas en laberintos sin salida, tuvo menor crisis en nuestro municipio que al final de los mandatos del doctor Daniel Molina, el Frente para la Victoria en versiones profesor Horacio Tellechea y toda la convulsión política de entonces, y el perdurar nada más mirando el almanaque de final de mandato del interior José Luis Vidal.

Municoy en plena crisis, casi terminal de la Argentina, donde el “que se vayan todos” era más fuerte, dejó una municipalidad funcionando,  años después cuando el actual intendente Facundo López se sentó en el potro del sillón de Murga, la deuda heredada era elefantiásica (más de doscientos millones de pesos), el paisaje de las escalinatas municipales era un gastar zapatos de proveedores que legítimamente querían cobrar al menos en cuotas a largo alcance, Necochea estaba ubicada en el puesto 84 de 135 distritos, en el poco honroso título de menos confiable del estado bonaerense, hecho que equivale decir, nada de crédito bancario, escasa participación del capital privado, despilfarro de dinero, y lo peor, aportes nacionales (gobierno “K”) que llegaban para obras (principalmente gobierno radical 2003-2011) y estas nunca se terminaban, o peor, ni siquiera se empezaban, casas barriales que se caían (barrio de Quequén), incremento desmesurado del empleo público, y erogaciones en diferentes eventos, aniversario de la ciudad, Festival Infantil, etc… Donde las contrataciones, sin juzgar de poco claras, fueron desproporcionadas.

Cuando López arranca su ciclo había una sola maquina en las calles del enorme distrito de Necochea. Una sola.

Cuando asumió el doctor Domingo Taraborelli en el 83, la administración tenía catorce funcionando a pleno.

Sobran las palabras y no busquen argumentaciones como excusas del fracaso.

Se dice que en todo fracaso hay siempre una nueva oportunidad, en la última década abundaron los primeros y nunca se dieron una oportunidad.

El distrito de Necochea debe ser el mayor en cantidad de huérfanos.

A juzgar por aquello de… “el fracaso es huérfano”.

¿Necochea esta mejor?

Si el doctor Facundo López hubiese heredado el gobierno del doctor Luis  Gargaglione en San Cayetano, después de esos cuatro períodos, o el de Miguel Lunghi en Tandil, o el vecinalista Carlos Sánchez en Tres Arroyos, o tantos ejemplos parecidos, porque no todos los municipios fueron Necochea, podríamos decir a casi dos años de gobierno que es un gobierno bueno, continuadores de lo heredado.

Habiendo recibido el tsunami de Molina-Tellechea-Vidal (en diferentes circunstancias, vale aclarar, no es lo mismo el gran desastre Molina (UCR) que los continuadores), el examen que viene aprobando el joven bioquímico del club de los “40”, es más que positivo.

Conjuntamente con la provincia de Buenos Aires, gobernadora María Eugenia Vidal, por prepotencia de trabajo en algo que se llama gestión, concretaron la avenida 554 de Quequén, y próximamente la Avenida 10, con una palabra que es la única valedera en el mundo de la política…gestión. La misma que tiene la jefa bonaerense, quien heredo, como el jefe local, otra herencia del peor gobernador que hemos padecido los necochenses, Daniel Scioli, hoy humillado en el quinto lugar de la doctora,  por suerte, porque Dios también atendió en el cuarto oscuro, no alcanzó la presidencia de los argentinos.

¿Necochea esta mejor?

Si-

Se nota en sus calles, con asignaturas pendientes en varios barrios, la limpieza y arreglo de las mismas, se nota en la continuidad de eventos como la Ruta del Tango o el Enduro Pale, que tuvo enfrente los detractores del “no”… se nota en la colocación de quinientas cámaras de seguridad, en una obra próxima reclamada de por vida por todos, la Planta Recicladora de Basura para terminar con una situación que afecta a la calidad de vida de los ciudadanos… se nota en el cierre de grietas que no nos llevan a nada entre vecinos, donde se pudieron resolver conflictos aceptando la palabra de las partes y un caso ejemplo fue la instalación de la cancha de Hockey sobre piso sintético después de la grieta entre unos y otros, el estado mediando y resolviendo el conflicto, o se nota en la nueva postal del Polideportivo Municipal, dejando atrás esa fachada de post-guerra y esos pastos que nos devolvían la imagen de una ciudad abandonada.

También la oposición ha estado a la altura de las circunstancias, dejando atrás la negatividad para pensar en positivo.

La prioridad en el presente y futuro cercano es seguir apostando por la Necochea del “si”, por fuera del acto eleccionario de las PASO o la elección general donde el pueblo dará un voto de confianza al Ejecutivo local para que siga adelante o querrá más control legislativo, esa prioridad significa llamar urgente a inversiones para nuestro Casino, ejecutar la apertura de nuestro Frente Costero hacía el sur , discutir seriamente que hacemos con nuestro parque, sabiendo que por sobre los grupos empresariales o ambientalistas hay otra ancha vía, donde transita la mayoría del habitante que quiere darle al parque otra dinámica, más moderna, creativa, innovadora, con inversiones, y terminar de definir el futuro del Jardín de Rocas, hoy simplemente algo inerte, cuando es el lugar tal vez más importante de la villa balnearia… prioridad será la continuidad de la sala de juegos del casino, donde sea, lo importante es la continuidad… prioridad el comienzo de la energía eólica, trabajar mancomunadamente Municipio-Puerto-Usina Popular Cooperativa, donde hay dirigentes que quieren lo mismo, un mejor distrito.

La Necochea del “si” no tiene marcha atrás.

Si el pasado nos alcanza volvemos a cero, al retroceso, y sabemos lo que ha significado para todos nosotros esta última década en Necochea, fracaso, quietud cómplice, y dirigentes que jugaron en primera y nos enviaron al descenso, son los mismos que tuvieron responsabilidad en la última década.

Sin embargo no habría que preocuparse demasiado por el pasado, cada vez quedan más lejos del presente y nunca volverán a nuestro futuro.

Compartir noticia