OPINIÓN: La historia así lo quiso

Por Mauricio Coronel – Pte Club Rivadavia de Necochea

El deporte es  una actividad física reglamentada, normalmente de carácter competitivo, que puede mejorar la condición física del practicante.

Existen utensilios y estructuras que sugieren que los chinos ya realizaban actividades deportivas en el año 4000 a.C. y existen monumentos a emperadores que indican que una cierta cantidad de deportes  fueron diseñados y regulados hace miles de años en el Antiguo Egipto.

El deporte, en sus diversas variedades estaba ya establecido en la Antigua Grecia, influenciado por la cultura militar y no dejaba de ser una parte importante de su cultura por lo que crean los juegos olímpicos, una competición que se disputo  desde el año 776 a.C hasta el año 394  d. C. cada cuatro años en Olimpia, una pequeña población en el Peloponeso Griego. (se disputaba entre representantes de diversas ciudades – estado griegas) . Tras la adopción del cristianismo como religión oficial del Imperio Romano con el Edicto de Tesalonica (28/2/380) el emperador Teodorio prohibió toda celebración pagana, incluyendo los Juegos Olímpicos.  Luego se reinstauran ya oficialmente en Atenas en 1896 hasta la actualidad.

Pero debo  tomar la fecha  del primer Juego Olímpico (776 a. C.) como el nacimiento en forma Organizada de la práctica deportiva, que incluía no solo a los deportistas sino a  gente que colaboraba y Organizaba (fechas, lugares, vestimenta, lugar que estaría el publico, etc), por ende debo necesariamente denominar a ese grupo como los dirigentes deportivos y en dicha telesis entender que nacieron juntos como una necesidad   de los deportista  y del evento en si.

En los primeros Juegos Olímpicos se realizaba una fiesta local en el santuario de Olimpia en honor a Zeus. Al instaurarse la tregua sagrada las fiestas se hicieron más complejas y requirieron de una mayor administración. Así la dirección técnica de los juegos y la administración económica pasó a manos de la Bulé de Olimpia, también llamado Consejo Olímpico. Esta estaba encargada de elegir a los jueces y podía castigarlos si tenían un mal desempeño aunque no podía cambiar sus decisiones. La Boulé controlaba también los gastos y los ingresos del tesoro de Zeus.

Tampoco hay certeza del orden en que se desarrollaban los concursos pero partiendo de las hipótesis más lógicas es posible recomponer un programa aproximado de las diversas ceremonias y pruebas atléticas que se realizaban.

Es decir que requerían una Organización pre establecida por parte de los dirigentes deportivos quienes recibían reclamos del publico y de los mismos deportistas, a diferencia de estos últimos que los ganadores de las diversas pruebas eran aclamados por el público, que les arrojaba flores y hojas frescas y recibían un premio que consistía en una corona de olivo salvaje. También existía la costumbre de ceñir una cinta de lana en la cabeza del vencedor.

Con el devenir de la sociedad moderna el dirigente deportivo fue asumiendo gran parte de los compromisos Organizativo de las actividades de su Club y/o  Federaciones y fundamentalmente el sostenimiento económico de la Institución con el mayor ingenio que pueda poner en ello y tratar de no realizar aventuras deportivas para no comprometer el patrimonio de la Institución, amen de otras obligaciones administrativas y estatutarias.

Pero fundamentalmente ese puñado de dirigentes deportivos que existen por Club, sale todos los días a la cancha, lleva su club en el alma y esta siempre dispuesto a escuchar una propuesta que pueda mejorar su Institución o recorrer dependencias de cualquier estamento gubernamental para conseguir material deportivo, o subirse a su auto y a su costo recorriendo kilómetros y kilómetros, aunque sea por una pequeña posibilidad de traer un subsidio   o poner dinero de su propio bolsillo cuando la plata no alcanza, o sea siempre.

O que suene el teléfono a la madrugada y sea la policía para avisar que quisieron robar en la cancha y haya que salir corriendo a ver lo sucedido y qué se llevaron, reunir la Comisión Directiva al día siguiente para buscar la forma de reponer lo robado que nunca es otra que poner el dinero con la promesa que luego el Club se la devolverá al socio, cuando  en realidad se trata de una reunión tratando de  tocar la fibra mas intima para que alguno de los asistentes “entierre” desinteresadamente el dinero.

El dirigente es el que sueña, el que se desvela, el que nunca debe enojarse, el que debe entender a todos.

Es el que debe mantener en condiciones y hacer estructura deportiva,  aunque  paradójicamente,  solo se recuerda a los deportistas que hicieron famosa a la institución.

Los dirigentes están de paso y por un tiempo, nunca en ningún Club que he visitado me nombraron un dirigente que haya realizado una obra importante y las he visto con mis ojos, pero no cuenta, no suma, no importa.

Sin embargo seria imposible y sin hesitaciones afirmar que ambas figuras en una sola persona es imposible pero  ambas se necesitan mutuamente  y por ello la historia antigua comenzó desdoblada, pero nunca debemos olvidar que el dirigente “transpira la camiseta todos los días”.-

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