BRASIL: Están todos salpicados, Temer, Lula y Dilma

La clase política brasileña quedó empantanada en el lodo de la corrupción, luego de que empresarios “arrepentidos” no sólo señalaran al presidente Michel Temer, sino también sus antecesores, Luiz Inacio Lula da Siva y Dilma Rousseff.

La situación legal del presidente se agravó anoche tras la acusación por parte de la Procuraduría general de integrar una organización ilícita.

El otro hecho clave fue la decisión tomada por el Supremo Tribunal Federal que consideró legal a la grabación que es el pivote del escándalo que tiene en vilo al país.

Desde el gobierno afirman que las denuncias son exageradas y carentes de fundamento. La Procuraduría General de la República acusó a Temer de integrar una “organización ilícita” a partir de las confesiones de los dueños del frigorífico JBS, los “mega empresarios” Joesley y Wesley Batista.

Temer fue acusado de los cargos de asociación ilícita, corrupción pasiva y obstrucción al trabajo de la Justicia por el procurador general, Rodrigo Janot.

“Es importante consignar que uno de los delitos cometidos, en hipótesis, es el de corrupción pasiva que deriva de la función pública” ejercida por el imputado, fundamentó el procurador Janot.

Ante el riesgo de sufrir duras condenas los hermanos Batista optaron por aceptar la delación premiada, al igual que lo hicieron meses atrás 78 ex ejecutivos de la empresa constructora Odebrecht, en el escándalo abordado en la causa Lava Jato.

JBS es el mayor productor de carnes de Brasil y uno de los principales exportadores del sector en el mundo.

La acusación de la Procuraduría fue publicado hoy, dos días después de que la prensa informara la aprobación por parte de Temer de un soborno a su ex aliado político Eduardo Cunha, que está purgando una condena de quince años por su participación en la estructura mafiosa del “Lava Jato”.

En 2016 el entonces vicepresidente Temer y el titular de Diputados Cunha fueron socios políticos en el enfrentamiento con la ex presidenta Dilma Rousseff, que finalmente fue separada del cargo. Al parecer Temer aprobó el pago de un soborno millonario durante un encuentro con Joesley Batista en el “Palacio de Jaburú”, su residencia oficial en Brasilia, el 7 de marzo pasado.

Al encuentro, que fue reservado ya que no constó en la agenda oficial, Batista fue con un grabador disimulado en sus ropas, con el cual registró el mandatario.

En un editorial donde pidió la renuncia de Temer, el diario O Globo describió ese encuentro como el de dos personajes que traman pactos inconfesables en las sombras.

Es inaceptable que Temer haya recibido a “un mega empresario” envuelto en cinco grandes casos de corrupción, planteó el editorial que tuvo gran repercusión en medios políticos.

Luego de reunirse con Temer y grabarlo, Batista se presentó ante la Justicia con esa cinta y propuso al mismo tiempo adherir a la delación premiada.

La Corte Suprema de Brasil divulgó el viernes los testimonios más explosivos que se hayan conocido en los tres años de investigación de la corrupción en ese país.

En las declaraciones, ejecutivos empresarios acusan no sólo al presidente actual sino también a sus predecesores, Lula da Silva y Rousseff, de haber recibido coimas por millones de dólares.

JBS es el mayor procesador de carne del planeta, que creció rápidamente gracias a préstamos blandos del banco estatal de desarrollo durante los 13 años de gobiernos de Lula y Dilma.

Los testimonios indican que Temer recibió 15 millones de reales (4,6 millones de dólares a la cotización actual) de JBS, pero los ejecutivos de la firma también señalaron al ex presidente Lula -quien ya enfrenta cinco cargos de corrupción- y dicen que recibió 50 millones de dólares de sobornos en cuentas en el extranjero y que se depositaron otros 30 millones en cuentas de Rousseff.

Abogados de Lula sostiene que el político es inocente. Los representantes legales de Rousseff por el momento no hicieron nuevas declaraciones, aunque ella ha repetido varias veces que no ha cometido actos corruptos. (ANSA).

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