EDITORIAL: la necesidad de ser claros

Por Horacio Castelli

La campaña electoral terminó hace varios meses, pero algunos funcionarios todavía no quieren asumirlo y prefieren los discursos al trabajo concreto sobre proyectos que beneficien al conjunto de la sociedad.

Hasta en las propias filas de militantes de Cambiemos están cansados de las excusas de sus funcionarios echándole la culpa a la herencia recibida, cuando ya hace más de un año que están gobernando el país y la principal provincia.

Este cansancio se refleja por dos motivos claros. Por un lado tienen que defender muchas veces lo indefendible y por el otro comienzan a darse cuenta que quienes han sido designados en sus cargos no tienen la capacidad para ostentarlos y llegaron por amistades antes que por merecimientos de idoneidad.

Que esto ocurre en todos los gobiernos no es excusa para nadie, y menos para quienes utilizaron en su propio nombre la palabra del cambio a una situación que criticaron fuertemente y que sin embargo mantienen en sus principales estructuras sin modificaciones, excepto ubicando tropa propia.

Esto significa que las principales dependencias creadas en los 12 años del kirchnerismo la siguen manteniendo aunque con conducciones que pertenecen al conglomerado de partidos que conforma la alianza gobernante aunque con participación mayoritaria de los CEOS de los grupos económicos que apoyaron durante la campaña al actual Presidente de la Nación.

Y retomando lo apuntado al comienzo de esta editorial, el propio Primer Mandatario se dedica permanentemente a hablar de lo recibido en lugar de hablar sobre lo que nos espera a futuro, que medidas se tomarán para superar las falencias que, según su discurso, encontró al asumir.

Excepto el intento de privatizar varias empresas en manos del estado, y la quita de las retenciones agrícolas no se muestran modificaciones profundas a pesar de los meses que lleva en el gobierno, y provocando más enojos que apoyos con medidas impopulares que solo benefician a un sector habitualmente beneficiado y retira sustentabilidad a aquellas actividades que generan trabajo directo.

Es cansador seguir escuchando lo de la “herencia recibida”, porque es un discurso ya gastado y que además quienes los votaron ya lo aceptaron y ahora quieren soluciones a los problemas que estos electores veían en el gobierno anterior, pero tampoco encuentran en el actual.

Los paros sucesivos que se van a realizar en la semana que comienza pondrá en el justo lugar a funcionarios que creen que desacreditando las medidas de fuerza y a sus ejecutores saldrán airosos porque creen que una gran mayoría de la sociedad piensa igual que ellos.

Menospreciando al adversario político y sindical no es como se encuentra las soluciones que son necesarias para avanzar como país.

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