EDITORIAL Maduremos como sociedad. Hagámonos cargo

Por Horacio Castelli

“No hay peor ciego que el no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír”, dice un viejo refrán popular que nos viene muy bien como sociedad a los argentinos.

Es mucho más fácil echarle las culpas a los otros, y no hacernos cargo de nuestras responsabilidades.

Hace años, que desde todos los estamentos cruzamos acusaciones, sin hacernos cargo de nuestros errores.

Caerle con duras críticas a la justicia es una modalidad que se implementó en forma creciente, sobre todo por la lentitud de sus resoluciones.

Sin embargo, no dudamos en recurrir a ella ante el mínimo conflicto que se nos presenta sobrecargando la tarea de fiscales, jueces y distintos estamentos que la componen.

Los políticos han decidido no dialogar y dirimir en los juzgados sus diferencias personales, (porque nunca son ideológicas), tratando de filtrar a la prensa cada movimiento convirtiéndolo todo en un gran show.

El resto de la sociedad también ha decidido que los jueces y fiscales juzguen e investiguen respectivamente cuál de las partes tiene razón, sin ponerse a dialogar para zanjar sus diferencias.

Antes que buscar una solución dialogando preferimos convocar a un abogado, mandar cartas documento y girar el problema a la justicia.

La sociedad debe sincerarse y comenzar a mirar sus propias culpas y mezquindades, porque la mayoría de las veces que se recurre a la justicia ante un diferendo, es con la intención de lograr un rédito económico.

Los juzgados están plagados de denuncias entre personas, que si decidieran dialogar y buscar una solución o un consenso evitarían largos expedientes.

Incluso, muchas veces se utiliza a la Justicia como medio de presión para luego acordar extra judicialmente ocupando horas y recursos que se necesitan para casos importantes y que requieren mayor atención.

Debería existir en la legislación multas importantes para aquellos abusadores, que comprometen el normal funcionamiento de las instituciones.

También se necesita sanciones ejemplificadoras para los abogados que abusan de las acciones judiciales sumando interminables expedientes y recursos legales que frenan el accionar de la justicia con temas triviales que deberían zanjarse con diálogo y compromiso social.

Las dependencias oficiales de los distintos poderes ejecutivos y legislativos también deberían fomentar el diálogo y el consenso entre los ciudadanos para evitar que los juzgados deban dirimir cuestiones políticas o sociales.

Debemos comprometernos en serio en buscar una mejor calidad de vida y no echar las culpas a los demás.

No podemos negar nuestra responsabilidad, porque el país somos todos y entre todos lo moldeamos.

Si cada uno de nosotros no asumimos nuestras responsabilidades, no podremos avanzar porque siempre la culpa la tendrá el otro y no aprenderemos de nuestros errores.

La Justicia tiene sus fallas, pero muchos ciudadanos ayudan para que estas no se solucionen.

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