EDITORIAL: Crecimiento económico o retroceso demográfico

Por Horacio Castelli

Necochea necesita imperiosamente salir del letargo económico en el que ha estado inmerso en las últimas 3 décadas para comenzar a crecer demográficamente.

Nuestro distrito supo ser receptor de muchos habitantes del país que buscaban nuevas oportunidades, tranquilidad para que crecieran sus hijos.

El arribo de numerosas familias tuvo efectos similares a lo ocurrido en nuestro país con la llegada masiva de inmigrantes.

Las costumbres cambiaron, el lugareño se debió adaptar a las nuevas exigencias mundanas de quienes venían a residir y ya no de turistas.

Comenzaron a plantearse discusiones de quienes tenían una mirada distinta y veían muchas oportunidades y traían impulsos y urgencias que aquí no existían.

Esta dicotomía de visiones y características produjo y aún produce no pocas discusiones sobre la supuesta apatía de los necochenses.

Pero luego de 3 décadas de estancamiento económico y retroceso institucional, los discursos deberán cambiar porque el arribo de nuevos habitantes  ha descendido desde hace algunos años.

Quienes habitamos este distrito somos necochenses por nacimiento o por adopción. Son muy pocos quienes pueden considerarse foráneos.

Los pasos a seguir deberán estar enfocados en el crecimiento económico sostenido, con un proyecto de políticas de estado que proporcione certidumbre.

No podemos seguir con los parches ante cada situación que se nos presenta, con la sola intención de pasar el momento.

Hace años que discutimos sobre la falta de agua y el excesivo consumo, pero no colocamos los necesarios medidores.

Discutimos el perfil de ciudad turística, pero los responsables directos no trabajan adecuadamente,  todo lo esperan del Municipio. El estado de las peatonales es lamentable y los comerciantes del lugar hacen poco.

Cada sector intenta llevar agua para su molino sin pensar en el conjunto. Y sin el conjunto, nada individual suele prosperar.

La decisión de cambiar las reglas de juego permanentemente para seguir estando en el poder es otro de los problemas graves que tiene nuestra clase política.

Pedimos que vengan inversiones, pero no les ofrecemos políticas claras y permanentes. Todo lo contrario.

Las ordenanzas que se han aprobado, en la mayoría de los casos, han provocado más problemas que soluciones, porque están elaboradas con miradas cortoplacistas.

Todo esto atenta contra el crecimiento económico del distrito y produce, en los habitantes del país, cada vez más desinterés en tener a Necochea como destino de su futuro.

De esta manera hemos perdido una de las ventajas con la que contábamos, el crecimiento demográfico que produjo una circulación de dinero superior a la media nacional.

Lo hemos desperdiciado en función de querer ganar más, trabajando menos. Y sabemos que en este sistema económico-financiero eso no se perdona.

Distritos cercanos al nuestro que miraban con envidia, hoy se sienten superiores en sus decisiones o logran objetivos que nosotros hemos dejado de lado.

Es un análisis reiterativo, pero parece que deberemos publicarlo miles de veces hasta que nuestra dirigencia política, empresarial y social lo entienda: a Necochea la sacamos adelante entre todos.

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