AGRO: 40 por ciento de pérdidas en el sudeste bonaerense

Según un informe firmado por Esteban Fuentes en Clarín.com, “así lo estiman asesores y técnicos de aquella región. Y mirando a corto plazo no hay pronósticos de lluvias para la semana lo que agravaría aun más la situación.”

Más adelante en el artículo Fuentes puntualiza que “La falta de lluvias ya está afectando los rendimientos de los cultivos de verano y a la actividad ganadera en el sudeste de Buenos Aires en la cual ya se estiman pérdidas de hasta 40% del rinde en girasol y 30% en maíz, según alertaron a Clarín Rural asesores de la región.

En primer lugar, Gastón Therisod, asesor Aacrea y miembro de la regional Aapresid Azul-Tandil, señaló el contexto actual “es comparable con la sequía del 2008/09. A esta campaña hay que agregarle las heladas en noviembre que a muchos lotes girasoleros los afectó”.

Therisod tiene una visión amplia del sudeste bonaerense. Con base en Tandil, recorre campos en Benito Juárez, Balcarce, Lobería, Ayacucho, Maipú, General Madariaga, Lezama, Azul y Tapalqué y puede describir la difícil situación de la región.

Para describir la traumática situación, precisó que la sequía fue progresiva desde el 1 de julio del 2016 hasta esta fecha. En las zonas donde menos lluvias cayeron se registraron 170 milímetros, y en las zonas donde las lluvias fueron más abundantes, las precipitaciones alcanzaron los 350 milímetros, según contó Therisod. No obstante, el promedio histórico es de más de 400 milímetros en este período puntual.

“En enero llovieron entre 5 a 60 milímetros dependiendo la zona, pero no alcanza”, contó.

El maíz sufre la falta de agua y estiman pérdidas en el rinde. Aquí, un lote del cereal en Tandil. Foto: Twitter de Santiago Rodríguez Ribas.

En este contexto, el girasol es el cultivo más afectado. Según Therisod, ya se perdió entre el 10 al 40%. “Se sembraron con buena humedad en octubre pero ahora están en llenado de grano y la falta de agua se hace notar. Las plantas están con baja estatura y con poco desarrollo de las hojas”.

Otro cultivo al que le está pagando de lleno la falta de agua es al maíz. Según el asesor de Crea y Aapresid, el cereal que se sembró en forma temprana se ha perdido entre un 10% y 30% del rinde. Y los que se sembraron de forma tardía, que no es el común en esa zona, aun no registran pérdidas.

“La soja no tiene afectado el rinde todavía, pero se ha perdido el stand de plantas en los lotes que se sembraron tardíamente”.

En cuanto a los cereales de invierno, Therisod sostuvo que las merma en trigo y cebada fueron entre 25% y 30%:

A su vez, Agustín Bilbao, productor y asesor privado que trabaja en la zona de Necochea, La Dulce (partido de Necochea) y Lobería, coincidió que desde el 1 de agosto de 2016 hasta la actualidad en la mayoría de los campos que asesora han llovido 180 milímetros contra un promedio de 400 milímetros.

“Podemos decir que el girasol, el maíz y la soja de primera tienen pérdidas de rinde del 20% si lloviera en una semana. Sino hay precipitaciones, las mermas van a caer a un 40%”, alertó En este sentido, para graficar la dramática situación que se vive por aquella zona, describió por ejemplo la soja de primera sembrada de forma temprana se encuentra en formación de vainas, y la cobertura del suelo está en un 40% cuando tendría que estar en un 80-90%.

“Hubo muchos cultivos de segunda que se perdieron y otros que directamente no se pudieron sembrar”, sostuvo Bilbao, quien también es miembro del CREA Quequén-Necochea.

Resignado, sabiendo de estas pérdidas en los cultivos, Bilbao mira hacia adelante esperando el agua pero tampoco es optimista para lo que se viene a corto plazo, con pronósticos sin lluvias y elevadas temperaturas, con días por encima de los 35 grados.

Por otro lado, un informe de la regional Necochea de la Asociación de Productores en Siembra Directa (Aapresid) realizado la semana pasada ya destacaba que el cultivo que se encuentra en situación más crítica es el girasol, dado que es el que más avanzado se encuentra en su ciclo. “Este cultivo tuvo un incremento marcado de la superficie destinada a cultivos de verano, avanzando sobre ambientes de inferior calidad, que son los que peor condición presentan actualmente con pérdidas cercanas al 30-40% respecto de lo presupuestado”, subrayó la organización.

La ganadería también sufre

La actividad ganadera en el sudeste bonaerense tampoco le escapa a esta sequía. “No hay rebrote de pastura, hay ataque de la langosta tucura, a muchos lotes de maíz ya lo están comiendo y hubo pérdidas de sorgos forrajeros”, narró el asesor Therisod.

Asimismo, aclaró que no hay muerte de hacienda pero muchos ganaderos piensan en hacer destete precoz para no perder el estado corporal de la vaca.

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