La ausencia del Estado se cobra la muerte de otro joven

Cristian había comenzado a colaborar en la atención de los pibes en el merendero de la Asociación Civil “Vecinos de La Colonia”, adherida a la CTA local y cuyo referente es la compañera Rosaura Escobar.

Desde allí, en el corazón de Los Tronquitos, cubríamos las necesidades alimentarias de los chicos del Barrio como una iniciativa humanitaria ante el evidente avance de la Pobreza en un territorio abandonado por las políticas públicas de Protección y Promoción de los Derechos de los niños y adolescentes de las familias más humildes.

El 4 de Noviembre, en el marco de la Jornada Nacional por la Dignidad convocada por la CTA de los Trabajadores, Cristian había marchado junto a sus compañeros y compañeras de los barrios con la Asociación, portando la bandera de la CTA y tocando el repique con la murga que comenzaba a organizarse también en el merendero recientemente inaugurado.

Su muerte está siendo investigada por la Fiscalía Nº 4 de Florencio Varela, a cargo de la letrada Nuria Gutiérrez. La causa lleva hasta hoy la carátula “Suicidio”, establecida por personal de la Comisaría 5ta.

La muerte de Cristian en Los Tronquitos no es un hecho aislado ni fortuito, es parte de un conjunto de situaciones de violencia que culminan con la muerte de jóvenes, morochos y pobres en las localidades del conurbano.

Es violenta la ausencia de políticas democráticas de seguridad ciudadana para proteger un barrio que sufre la convivencia con violadores que se esconden en los pastizales de la plaza, narcotraficantes que arruinan el futuro de los jóvenes, bandas que en la disputa por el control de la calle se balean de noche y de día entre las casillas que a duras penas levantan los trabajadores.

Es violento llegar a la Comisaría y que las denuncias por Violencia de Género no se tomen bajo la presunción de que debe haber motivos justificados.

Es violento que haya una garita de seguridad en la entrada del Barrio y ningún policía caminando las calles cuando a plena luz del día se escuchan los balazos o una banda “marca” a los vecinos nuevos que llegan a establecerse para en algún momento entrar a la vivienda y hacerse de lo poco que tienen bajo amenaza de muerte.

La violencia está instalada cuando el Estado no cuida a los ciudadanos, cuando el trazado de tan pocas manzanas no cuenta ni siquiera en la calle principal con un asfalto, o con luminarias o con un semáforo para cruzar la Ruta 53 cuando se sale de la Escuela o con un Centro de Atención Primaria provisto para atender aspectos básicos de la Salud de la comunidad.

Si a la Violencia de la Exclusión se le suma la Violencia del Abandono de las autoridades públicas de una importante porción de los habitantes de un Municipio, no nos vamos a quedar de brazos cruzados.

La CTA Florencio Varela y la Asociación Civil “Vecinos de La Colonia” continuaremos desarrollando nuestra tarea solidaria porque en los momentos más duros, como el que vivimos, es cuando se demuestra que “LA PATRIA ES EL OTRO”.

No vamos a admitir la excusa del ahogo financiero del Municipio, sino todo lo contrario, exigimos a las autoridades que gestionen los recursos necesarios ante las autoridades provinciales y nacionales con un accionar responsable e integral ante la crisis social invisibilizada en Los Tronquitos.

Hacemos responsables a las autoridades políticas y policiales locales de la integridad física de quienes denodadamente y sin especulaciones de ningún tipo ponen el hombro en el trabajo social de los barrios varelenses, porque, de las situaciones de crisis y violencia se sale con la articulación permanente de las Políticas de Estado con la participación democrática de los ciudadanos.

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