EDITORIAL: El peligro de un depósito en Puerto Quequén

Por Horacio Castelli

Cuando se comienza a discutir la instalación de empresas en Necochea en los últimos años, el alerta se enciende porque estas inversiones casi nunca han sido virtuosas.

Esto vuelve a ocurrir con la intención de instalar frente a los Giros 11 y 12, un depósito de fertilizantes líquidos y sólidos.

Algunos creen que no hay que alertar antes de tiempo, quizás creen que una muerte como la de Melissa Núñez no volverá a ocurrir.

¿O acaso ese “depósito” no estaba avalado por los organismos “especializados”, que son los mismos que pueden aprobar la construcción de un depósito peligroso?

Quienes creemos que hay un peligro inminente tenemos la obligación ciudadana de ejercer toda la presión que el marco de las instituciones y la democracia nos permite.

Desgraciadamente, los antecedentes nos obligan a ser pesimistas sobre la instalación de este tipo de emprendimientos.

Por lo tanto, ¿Esperamos tranquilos a que se instale este depósito en un lugar no adecuado hasta tanto los organismos se expidan, cuando somos testigos que cuando no se visualizan los problemas, nos encontramos con situaciones ya consolidadas y con el hecho consumado?

Me niego rotundamente a ser un ciudadano silencioso ante situaciones que sabemos van a provocar innumerables problemas a la calidad de vida de nuestra comunidad.

No se necesita ser un especialista diplomado para darse cuenta que la manipulación permanente de grandes toneladas de fertilizantes a 200 metros de la playa de Los Patos, a 500 metros de un Jardín de Infantes y de una Escuela Secundaria y de dos conglomerados barriales va a provocar graves problemas de salud.

No nos podemos hacer los tontos, ante una realidad tan evidente y felicitar a quienes intentan abrirles las puertas a estas inversiones que no son virtuosas, no suman a la economía local.

Con la instalación de este depósito se anula un sector turístico importante, se contamina todo a su alrededor y convierte en un sector altamente peligroso con posibilidades de una gran explosión como ya ha ocurrido en otros lugares del mundo.

Parece que la frase que dice “El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, acá intenta hacerse más real.

Quién puede imaginar que si este tipo de depósitos volaron por los aires en varios países produciendo cientos de muertos y miles de heridos no lo pueda hacer en nuestro Puerto.

Y reitero lo expresado en editoriales anteriores, hay decisiones que no se quieren tomar y se prefiere seguir con el estado de cosas, como están en la actualidad.

Por lo tanto ¿El huevo o la gallina?

Por lo tanto ¿Dejamos que se instale el depósito en cuestión o alertamos con anterioridad lo que puede suceder?

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Una opinión en “EDITORIAL: El peligro de un depósito en Puerto Quequén

  1. José

    El 19 de Abril de 1994 Timothy McVeigh hizo estallar un edificio federal en Oklahoma con una bomba basada en fertilizantes (Nitrato de amonio) y componentes de plaguicidas.

    En Puerto Quequén tenemos fertilizantes, plaguicidas y combustibles. Falta la chispa

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