Crónicas en domingo. Buenas y malas noticias.

Por Silvia Guillot

No sé si a ustedes les pasa lo mismo, pero a mí últimamente me da la impresión de haber cambiado. De ser un ser humano, común, como tantos, he pasado a ser una especie de presa codiciada.

¡No se generen falsas expectativas! Incluso a ustedes les pasa, aunque quizá aún no hayan tomado conciencia de ello.

No es por nuestras posesiones (si las tuviéramos), ni por nuestra belleza (si fuéramos lindos) o por ningún otro motivo parecido.

¡Quieren nuestro apoyo irrestricto!

¿Quiénes? Políticos (los comunes y los mesiánicos también) y dirigentes de toda clase y especie.

¿Para qué? Seguramente ustedes habrán oído (aunque visiblemente está en desuso en tanto acción y abuso en cuanto discurso): para el bien común.

¿Por qué? Porque al parecer somos idiotas o ignorantes que necesitan de gente altamente instruida (a veces no tanto), con ideologías claras y precisas (a veces no tanto) que muestren cuál es el verdadero camino a seguir para: la justa distribución, el federalismo, el engrandecimiento de la patria, el crecimiento sustentable, etc., en un nivel local; o la seguridad global, la correcta filosofía de vida, la moralidad, el control, la distribución de alimentos, agua y riqueza, etc., a nivel mundial.

Parece ser, según estas personas, que el ser humano no ha evolucionado lo suficiente como para poder hacer análisis de los distintos fenómenos a los que se enfrenta desde hace milenios por el sólo hecho de existir sobre la tierra. Todavía nos tienen que llevar de la mano y enseñarnos a “pensar correctamente”.

Tengo buenas y malas noticias.

Las buenas: El ser humano no ha pasado por tantas guerras y calamidades en vano. Ha aprendido, hemos aprendido, que a cada acción corresponde una reacción. Que cada uno es responsable en parte de lo que le rodea, y que por eso mismo tiene el derecho de defender sus ideas, aunque sean antipáticas o impopulares. En resumen, que es libre de pensar y actuar como le dicte su conciencia.

Las malas: …Es raro, son las mismas.

Claro, lo que cambia es el efecto que produce en aquellas personas que se creen dueñas de la verdad.

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Una opinión en “Crónicas en domingo. Buenas y malas noticias.

  1. Jose

    Muy bueno! Sobre todo lo de “mesiánicos” (que no son los seguidores de Messi)

    Mencionemos además que todas las religiones quieren lo mismo

Comentarios cerrados.