SUSTENTABILIDAD: La Provincia necesita una Ley de Agroquímicos

Los agroquímicos contribuyen a mejorar la producción agrícola, pero mal utilizados afectan la salud. Entre los extremos de una prohibición total o de una utilización sin restricciones, es necesario legislar un punto medio que favorezca el desarrollo sustentable.

Algunos hablan de agroquímicos, otros de agrotóxicos y otros de productos fitosanitarios. En la palabra que se escoja ya hay una definición: o son para la sanidad del campo o bien para la intoxicación del agro.

La polémica en nuestro país oscila entre estos dos extremos, con la consecuente voluntad de prohibición o de libre aplicación. De un lado se pondera la salud de la gente y del medioambiente, mientras que del otro se defiende el desarrollo y la producción.

Sin embargo esta dicotomía es falsa. El problema es mucho más complejo porque existen diferentes tipos de agroquímicos y diversas formas de aplicarlos. Al respecto, la OMS cuenta con una clasificación toxicológica que distingue entre agroquímicos que van desde los que son “muy tóxicos” hasta aquellos con los cuales sólo “hay que tener cuidado”, siendo los primeros “sumamente peligrosos” mientras que los últimos “normalmente no ofrecen peligro”.

A su vez, la aplicación de estos productos puede ser terrestre o aérea, siendo la segunda una modalidad que tiende a diseminar más el producto aplicado en las zonas adyacentes. A esto se suman las condiciones climáticas al momento de la aplicación y también la cercanía o no de zonas urbanas, escuelas rurales y cursos de agua.

Esta situación exige un abordaje complejo que excluye posturas extremas. Es necesario cuidar el ambiente y la salud de las personas, pero también es importante servirse de los bienes tecnológicos para una optimización de la producción.

Por eso se hace necesaria una ley que regule en favor de este punto medio en la PBA, punto medio que se llama “desarrollo sustentable”.

La ausencia de ésta, sólo conduce a que cada municipio tome determinaciones según criterios arbitrarios, llegando en algunos lados a prohibir la aplicación a 3 kms. de zonas urbanas mientras que en otros es posible rociar encima de escuelas rurales y cursos de agua.

Es hora de una ley que cuide al mismo tiempo a la gente, al ambiente y al desarrollo. Al respecto, cabe señalar que en el Senado bonaerense ya fue aprobado en Comisión el proyecto presentado por el Senador Alfonso Coll Areco, el cual precisamente regula en esta dirección.

El mismo será tratado en la próxima sesión, y de obtener la media sanción pasaría a diputados. Una esperanza que se enciende en favor de la sustentabilidad.

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