POLÉMICA: Cruces entre autoridades portuarias

Días pasados, el subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Horacio Tettamanti, señaló: “Los puertos argentinos se caen a pedazos, se nos está cayendo a pedazos el puerto de Puerto Madryn, se nos caen los puertos que no pudieron dragar y se nos están derrumbando los muelles”.

Antes esto Mario Goicoechea expres que “Siempre es difícil hablar con quien no escucha y habla sólo de sí mismo. En algún punto en la gestión pública hay que superar este defecto pero el ingeniero Tettamanti no lo hizo nunca. Es más, sólo enfocó su gestión en sí mismo, en sus intereses personales y en los de su sector. Si hubiera escuchado sabría que:

Puerto Quequén no se cae a pedazos y que se le pidió al sector privado un aporte de US$ 1 por tonelada para fondear un fideicomiso administrado por el Banco Nación relacionado con un programa de modernización portuaria y profundización a 50 pies. El objetivo de la iniciativa es posicionar al puerto de cara a las necesidades emergentes de la futura industria naval a partir del Canal de Panamá II, hecho inédito de aporte privado para una obra fundamental en un puerto público.

Puerto Quequén no se cae a pedazos, y esa expresión es inaceptable por el esfuerzo de toda la comunidad portuaria puesta al servicio de un puerto que se siente además parte de una ciudad. La relación ciudad-puerto en la que tanto trabajamos a partir de paradigmas de integración se ampliaron a campos no sólo económicos sino también en logística, turismo, investigación científica, arte y en el cuidado del medio ambiente.

Puerto Quequén no se cae a pedazos porque acompañó y acompaña la producción de suhinterland, llegando a exportar 7.000.000 de toneladas de granos y a recibir en un solo mes 100.000 toneladas de pesca (en 2012).

Puerto Quequén no se cae a pedazos porque su directorio planteó la complementariedad de los puertos de la provincia de Buenos Aires hace dos años y sin dudas la complementariedad de los puertos argentinos es una gran cuenta pendiente de la estrategia portuaria.

Puerto Quequén no se cae a pedazos porque su dragado permanente permite que, en los años de inundaciones extraordinarias, drenen por el río Quequén hacia mar abierto grandes volúmenes de masas hídricas acumuladas en territorio bonaerense. Ejemplo de ello fue lo ocurrido en la gran inundación de agosto de 2012.

Puerto Quequén no se cae a pedazos porque su estiba trabaja con aportes de ley y no con cooperativas de trabajo.

Puerto Quequén no se cae a pedazos porque las millonarias inversiones comprometidas están en fase de real ejecución: nadie invertiría millones de dólares en un puerto que se cae a pedazos.

Puerto Quequén no se cae a pedazos porque entre otras cosas no lo permitimos sus actores, del color político, gremial o sectorial al que pertenezcamos. En tal sentido, invitamos a revisar las estadísticas, estrategias e inserción en el ámbito portuario nacional e internacional.

Por último tampoco se cae a pedazos Bahía Blanca, Dock Sud, La Plata ni San Nicolás. Este último, por ejemplo, está abriendo su dragado en estos días por un monto cercano a los 30 millones, superando de tal forma sus problemas de dragado.

En conclusión los puertos están a la altura de las necesidades, enteros y de pie esperando una actualización legislativa y un definitivo lugar en la estructura organizativa del Estado.

Tettamanti le debe una expresa disculpa a los puertos argentinos y, en particular, a los bonaerenses, porque los puertos reflejan el trabajo de los argentinos.

Mientras tanto, sus declaraciones causan sorpresa y son sencillamente inaceptables.”

Mario Goicoechea fue presidente del Consorcio de Gestión del Puerto Quequén.

El sitio La Política Online, el 14 del actual, recrea la conferencia dada por el subsecretario ante la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires, donde dijo que “los puertos están sufriendo ahora el 2001 portuario” y que “el modelo colonial” de la década del 90 -hace 25 años- “nos confiscó el beneficio del trasporte por agua” y que “se asignaron los puertos a las colonias y nos condenaron al desarrollo de caminos”.

“Al igual que el boicot que sufrió el puerto La Plata frente al puerto de Buenos Aires, el canal Magdalena también sufrió un boicot de dimensiones extraordinarias”, agregó.

Tettamanti cumplió esta semana tres años frente a la Subsecretaría.

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