Ser corporativo, no es ser democrático

Por Horacio Castelli*

Lo que ocurrió en los últimos días en el Concejo Deliberante de Necochea es una clara muestra de corporativismo en defensa de algunos de sus integrantes intentando que quienes han cometido una falta grave no paguen por sus actos. No todos los concejales se han mostrado de acuerdo, pero la conocida mayoría, si.

La agresión del concejal alberto esnaola a un ciudadano en dependencias del Salón de la Democracia dentro del HCD y la nula actitud de sanción por parte de su Presidente Pablo Aued, del propio presidente del bloque del radicalismo, Gonzalo Diez y con la actitud silenciosa del resto de los bloques, exceptuando al Frente para la Victoria (Lescano) y Partido para la Victoria (Ordoqui, autor de un expediente de repudio), marcan la postura corporativa que prefieren hacer prevalecer los legisladores locales.

El corporativismo está relacionado con el concepto sociológico de funcionalismo estructural. La interacción social corporativa es común entre grupos de parentesco tales como las familias, clanes y etnias

No es este el espíritu que debe privar en un cuerpo que debe decidir las reglas que nos rigen a todos los ciudadanos dentro de las cuáles “también” están incluidos y con mayor responsabilidad los propios concejales.

Es muy difícil para el ciudadano del distrito respetar lo que se apruebe en las Ordenanzas si las propias leyes y reglamentos no son respetados por los ediles cuando cometen un acto reñido con lo que está escrito.

Sumado a la agresión de esnaola, días posteriores se rompió un expediente y se cortó la firma de un concejal que estaba refrendando un proyecto de resolución que repudiaba la agresión sufrida por un periodista deportivo a manos de un jugador de fútbol en la localidad de La Dulce.

ROTO

A pesar de realizarse la reunión respectiva con las comisiones de Deportes y Seguridad y elaborarse el proyecto respectivo no tuvo resolución rápida “ad referendum” y ante los hechos producidos con esnaola prefirieron con una maniobra burda y que muestra la “impunidad” con la que se manejan algunos personajes dentro del Concejo Deliberante retardar el tratamiento en la sala.

Algunos intentan minimizar los dos hechos, incluso medios periodísticos que se auto denominan “profesionales” no han informado sobre lo sucedido a pesar de contar con toda la información respectiva y tener periodistas apostados en el recinto deliberativo.

Esto no es sano para la democracia, y deja en claro que para algunos políticos hay ciudadanos de primera y otros en categorías descendentes (esto según su pobre mirada), y actúan en consecuencia.

En psicología, egocentrismo es la característica que define a una persona que cree que sus propias opiniones e intereses son más importantes que las de los demás. Parte de la hegemonía de que sus pensamientos están por sobre los otros, lo que él piensa, opina, decide, cree y razona es primero y más importante que el resto, el mundo gira alrededor de su individualidad y lo que no se ajusta a él es rechazado y desvalorizado por su opinión.

Creen que la “impunidad” es algo inherente a su status social y político. Son peligrosos  para nuestra democracia. Los concejales que cometen faltas graves y quienes los apañan.

*Concejal del Frente para la Victoria

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