Sharing is caring!

Por Guillermo R. Sturla

grs@telpin.com.ar

Días pasados volcamos a la tinta algo llamado DURMIENDO CON EL ENEMIGO y terminó persiguiéndome un mercenario. Les cuento que me atrapó; ocasión en la que me permitió hacerle algunas preguntas e intercambiar ideas. De sus propios dichos concluí que un “MERCE” es un apátrida no sólo geográfico, sino fundamentalmente MORAL. Los peores son los MERCENARIOS POLÍTICOS.

A ellos no les interesa la historia, no van detrás de convicciones y dignidad, lo ético les resulta molesto y perjudicial; los valores y principios retrasan su tarea pusilánime. Para el MERCE POLÍTICO, su único interés es el propio beneficio y para ello trata de ver de “donde sopla el viento”. No intente hablarle del “deber ser”, de ideales, del camino correcto, de conciencia.

Sólo pregúntele cuál es su precio y si se pone de acuerdo, lo tendrá peleando para su lado.

Ni siquiera se preguntará; caja o bolsillo mediante; si ese entuerto es limpio, razonable y está encuadrado dentro de lo moralmente apto y potable.

El dilema ciudadano es, cómo reconocer al MERCE. Le comento que el que me atrapó, ostentaba un discurso “políticamente correcto” y estaba disfrazado de supuesto progre aunque en realidad era un retrógrado con aires de fascistoide converso. Esos típicos que en la historia contemporánea mundial utilizaron al pueblo haciéndole creer que estaban a su servicio.

Hoy y en nuestro país abunda esta especie, bastardeando a la república desde los tres poderes.

También existen los “MERCES” falsarios de su propia historia derrotando a la verdad con sus lanzas de mentiras. Algunos en altísimos cargos, acuñaron la frase “animémonos, pero vayan ustedes…”

… “Sí! Vayan ustedes porque nosotros debemos hacer negocios durante las épocas duras, total nadie se va a acordar.

… Sí! Vayan ustedes, después los conformaré hablando de pueblo, necesidades, carencias y derechos humanos.

… Sí! Vayan ustedes, pues podremos hacer realidad el afamado PAN Y CIRCO de los romanos.

… Sí! Vayan ustedes que aunque se termine, ya estamos salvados para toda la vida.

… Sí! Vayan ustedes, que alguna limosna recibirán.

El mercenarismo político es un escenario que permite a algunos; que solos nunca podrían; ocupar espacios políticos, privilegios y favores económicos. Lo único que les exige es un verticalismo ACRÍTICO a ultranza. Y si para ello deben traicionar el espíritu de algo superior; no interesa; pues están acostumbrados a transitar la escalera de la degradación y a justificar lo injustificable.

… “Justicia, justicia, perseguirás!” Estoy de acuerdo con ello… pero… ¡ANATEMAS!… ¿A ustedes cuando les toca?”

Disculpe lector, me decidí y ahora soy yo el que está corriendo al mercenario que tiene la cola entre las piernas. La próxima le sigo contando, pero por favor reflexione, interésese y no deje que los demás hagan y piensen por usted. Por mi parte, sólo le doy mi opinión.

El mercenarismo… por sus frutos los conoceréisahorainfo.com.arOpiniónPor Guillermo R. Sturla grs@telpin.com.ar Días pasados volcamos a la tinta algo llamado DURMIENDO CON EL ENEMIGO y terminó persiguiéndome un mercenario. Les cuento que me atrapó; ocasión en la que me permitió hacerle algunas preguntas e intercambiar ideas. De sus propios dichos concluí que un “MERCE” es un apátrida no...Desde Necochea al mundo